Tag Archive | Bacha Bazi

Bacha Bazi, el juego con niños de Afganistán

Mientras los países occidentales siguen invirtiendo miles de millones de dólares para luchar contra los Talibanes del sur de Afganistán, una tradición ancestral empieza a resurgir con fuerza en el resto del país. Cientos de niños de corta edad llenan las calles de las ciudades afganas deambulando entre los deseos de la extrema pobreza. Con la promesa de una vida mucho mejor para ellos, señores de la guerra y hombres de gran poder en Afganistán recorren las calles en busca de estos chavales, quienes ignoran completamente el fatal destino que los espera: el Bacha Bazi o “juego con niños”.

Durante siglos, los hombres afganos han tomado a muchachos, aproximadamente de 9 a 15 años de edad, como amantes. Algunas investigaciones sugieren que la mitad de los miembros tribales pashtún en Kandahar y otras ciudades del sur son “baz bacha”, el término que define al amante jovencito que anda con un señor mayor. Literalmente significa “niño juguetón”. A esos hombres mayores les gusta presumir de ellos, “tener un chico se ha convertido en una costumbre para nosotros, quien quiera presumir, debe tener un niño”, afirmó Enayatullah en una entrevista concedida a Reuters en noviembre de 2007.

Ya hace dos siglos, el controvertido arte de los ‘bacha’ estaba visto como un ataque hacia la moralidad de las personas, como describía el diplomático americano Eugene Schuyler en una visita a Turquestán en 1872: “aquí los chicos, especialmente bien entrenados, ocupan el lugar de las chicas bailarinas en otros países del mundo. Estos ‘batchas’ , o chicos danzantes, son una institución bien reconocida en Asia Central, sobre todo en Samarkanda y Bujará, aunque en algunas regiones están totalmente prohibidos”.

Samarkanda 1905. Un grupo de músicos tocan para un niño bacha / Foto: Sergei Mikhailovich Prokudin-Gorskii

Samarkanda 1905. Un grupo de músicos tocan para un niño bacha / Foto: Sergei Mikhailovich Prokudin-Gorskii

En un país donde las mujeres permanecen ocultas bajo el burka, los chicos son los encargados de entretener a los hombres poderosos. Esta forma de esclavitud sexual, prohibida por los talibanes, se está extendiendo en la actualidad con rapidez en las regiones del Norte de Afganistán, siendo algo tan controvertido que la mayoría de los afganos se niegan a hablar de ello o incluso a reconocer su existencia, pero es normal encontrar en cualquier calle de Kabul, puestos ambulantes donde se puede comprar los últimos dvds con las actuaciones de estos niños danzantes para el disfrute de aquellos que no pueden disponer de un chico propio, como demuestra el documental “Los chicos danzantes de Afganistán”, realizado por el periodista afgano, Najibullah Quraishi.

“Lo he tenido durante los últimos tres años, desde que tenía 15. Él estaba buscando un trabajo,  así que yo le di un sitio donde estar”, dice Yawar de 38 años. “No tengo esposa. Él es como mi mujer. Me gusta olerlo, su perfume me mata. Lo visto con ropas de mujer y le digo que duerma al lado mío. Me divierto con el chico, para mí, es mi todo”, concluye.

Chico del Bacha Bazi / Foto: Najibullah Quraishi

Los poderosos señores de negocio y antiguos señores de la guerra de Baghland, provincia situada al norte del país, reclutan a niños menores de 18 años, para sexo y entretenimiento, mientras las autoridades hacen la vista gorda. Un “bacha bereesh”, es un niño al que no le ha salido todavía el vello facial, razón por la cual son los más deseados entre los más poderosos hombres de la región, quienes consideran que entre 14 y 18 años los niños están en plenitud para ejercer esta práctica, siendo 14 la edad perfecta. . “Primero seleccionamos a los chicos en el poblado, y luego intentamos engañarles para que vengan con nosotros”, afirma Allah Daad, antiguo comandante muyahidín en la provincia de Kunduz (norte de Afganistán), “algunos de ellos vienen con nosotros por dinero; les damos una paga mensual y a cambio ellos deben estar disponibles para nosotros siempre cuando queramos. No tienen por qué estar siempre con nosotros, pueden hacer otro trabajo u otra cosa, pero si los queremos deben venir inmediatamente. Si el chaval no quiere bailar o lo hace mal lo golpeamos con una barra. Tenemos que hacer esto, invertimos mucho dinero en ellos, así que tienen que bailar”, acaba Daad.

La formación de los ‘bacha’ puede durar a ver más de un año, seis meses se emplean en instruir al niño en música tradicional, dejando el tiempo restante para que el chico perfeccione el canto y el baile. Una vez formados, los “bacha bereesh” estarán listos para entretener solo a los hombres en bodas y celebraciones, dada la segregación racial que sufre la mujer en este país, donde no le está permitido tomar parte en estas celebraciones. Aquellos chicos que no sean aptos para el baile, serán llevados igualmente a las fiestas y serán utilizados en otras prácticas del bacha bazi, como la sodomía y otras prácticas sexuales, como confiesa un pederasta apodado el alemán al periodista Najibullah Quraishi. Aunque en algunas zonas de Baghland, las competiciones entre chicos pertenecientes a diferentes amos se están extendiendo rápidamente, una vez acabado esta danza, el chico se ve normalmente obligado a tener relaciones sexuales con los amigos más cercanos de su dueño, quien incluso puede llegar a venderlo si recibe una buena oferta. Muchos de estos niños por desgracia han aparecido asesinados al día siguiente. Como el caso de Hafik, de 15 años, asesinado por un barón de las drogas y señor de la guerra afgano. Hafik era uno de los chicos más deseados de Tahar, apoyado por su hermano logró escapar de su propietario, quien comenzó a amenazarlo día tras día. Un día cuando caminaba solo por su poblado, fue secuestrado, un policía llamado Ahmadulah ayudó proporcionando la pistola con la que Hafik fue asesinado, el policía fue condenado, encarcelado y puesto en libertad a los pocos meses sin cargos.

Si no les entretienes, te golpean y algunos son asesinados / Foto: Najibullah Quraishi

En una sociedad donde el acceso a las mujeres está totalmente restringido pero el acceso a los niños de la calle como algo cotidiano, la pobreza extrema lleva a muchos de estos niños a adentrarse en esta práctica prohibida por el Islam. Los sociólogos y antropólogos dicen que el problema es consecuencia de la interpretación perversa de la ley islámica. Las mujeres son simplemente inaccesibles. Los hombres afganos no pueden hablar con una mujer ni mantener ningún tipo de relación hasta después de proponerle matrimonio. Antes de eso, no pueden ni siquiera mirar a una mujer, excepto tal vez sus pies. Es por eso que ellas son cubiertas de la cabeza a los tobillos. “¿Cómo se pueden enamorar si no pueden ver su rostro?”, dice Mohammed Daud de 29 años a los periodistas. “Podemos ver a los chicos, así que podemos decir que son hermosos”. Incluso después del matrimonio, muchos hombres mantienen a sus chicos, lo que sugiere una vida sin amor en el hogar. Un refrán afgano quizás lo explique: “Las mujeres son para los niños, los niños son para el placer”.

Mientras los países occidentales siguen invirtiendo millones en Afganistán, y  compañías extranjeras como DynCorp se encargan de formar a los policías afganos, empleados de esta empresa contrataron a un chico danzante para animar una de sus fiestas en la provincia de Kunduz, como desvelaba un cable de Wikileaks, y un posterior artículo del periódico The Guardian.

La policía afgana en el norte de Afganistán dice estar haciendo todo lo que pueden para erradicar este problema del país y detener a los propietarios de estos chicos, quienes pueden ser condenados a penas de hasta 15 años de prisión. “Es triste que este tipo de prácticas lleven años practicándose”, afirma el General Asadollah Amarkhil, jefe de seguridad de la provincia de Kunduz. Aunque la posesión de chicos danzantes es ilegal en Afganistán, y la edad de consentimiento es de 18 años para los chicos y 16 para las chicas, las leyes no son aplicadas al bacha bazi, como demuestra la presencia en las primeras filas de las celebraciones de los mismos policías encargados de proteger a los niños de las calles afganos.

Afganistán sigue ocupando titulares pero la pobreza habla de historias desconocidas que obligan a chavales de corta edad a buscar un futuro en el “bacha bazi”, la desesperación de sus vidas les guía hacia un destino donde el abuso sexual es el premio a su excelente técnica de baile. “Bailé toda la noche” contaba un exhausto niño de 14 años cuando su dueño le obligaba a hablar. “He hecho esto durante el último año, no tengo otra elección, soy pobre. Mi padre está muerto, y esta es la única fuente de ingresos para mí y mi familia. Intento bailar bien, especialmente en las fiestas más grandes. Los hombres me lanzan dinero, y yo lo recojo. Algunas veces me llevan al mercado a comprarme ropa bonita”.

“Tenía 14 años cuando mi propietario me forzó a tener relaciones sexuales con él, luego abandone a mi familia, y me convertí en su secretario. Llevo ya 10 años con mi dueño, he crecido, pero él todavía me ama y yo sigo durmiendo con él”, confiesa Shir Mohammad, un niño danzante de Afganistán, un chico del Bacha Bazi.

Me han destrozado la vida / Foto: Najibullah Quraishi

“En una de las celebraciones, uno de los chicos se tumbó en un coche, mientras todos estábamos disfrutando de la fiesta, todos los que querían podía entrar en el coche y hacer con el niño lo que desearan, el chaval tendría 13 o 14 años”, declaraciones de Destager, un antiguo comandante de la región de Tahar, que dispone de protección policial, y que ha tenido más de 3000 niños danzantes en propiedad.

Enlaces de Interés:

Afghanistan’s dirty little secret, por Joel Brinkley para el San Francisco Gate

Bacha Bazi: Afghanistan’s darkest secret, por Zach Ammerman para RAWA News

Vídeos de Damboora Qatghani, ( mejor chico danzante de Afganistán ) en Youtube

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 710 seguidores

%d personas les gusta esto: