Archivo de etiquetas| pederastia

Bacha Bazi, el juego con niños de Afganistán

Mientras los países occidentales siguen invirtiendo miles de millones de dólares para luchar contra los Talibanes del sur de Afganistán, una tradición ancestral empieza a resurgir con fuerza en el resto del país. Cientos de niños de corta edad llenan las calles de las ciudades afganas deambulando entre los deseos de la extrema pobreza. Con la promesa de una vida mucho mejor para ellos, señores de la guerra y hombres de gran poder en Afganistán recorren las calles en busca de estos chavales, quienes ignoran completamente el fatal destino que los espera: el Bacha Bazi o “juego con niños”.

Durante siglos, los hombres afganos han tomado a muchachos, aproximadamente de 9 a 15 años de edad, como amantes. Algunas investigaciones sugieren que la mitad de los miembros tribales pashtún en Kandahar y otras ciudades del sur son “baz bacha”, el término que define al amante jovencito que anda con un señor mayor. Literalmente significa “niño juguetón”. A esos hombres mayores les gusta presumir de ellos, “tener un chico se ha convertido en una costumbre para nosotros, quien quiera presumir, debe tener un niño”, afirmó Enayatullah en una entrevista concedida a Reuters en noviembre de 2007.

Ya hace dos siglos, el controvertido arte de los ‘bacha’ estaba visto como un ataque hacia la moralidad de las personas, como describía el diplomático americano Eugene Schuyler en una visita a Turquestán en 1872: “aquí los chicos, especialmente bien entrenados, ocupan el lugar de las chicas bailarinas en otros países del mundo. Estos ‘batchas’ , o chicos danzantes, son una institución bien reconocida en Asia Central, sobre todo en Samarkanda y Bujará, aunque en algunas regiones están totalmente prohibidos”.

Samarkanda 1905. Un grupo de músicos tocan para un niño bacha / Foto: Sergei Mikhailovich Prokudin-Gorskii

Samarkanda 1905. Un grupo de músicos tocan para un niño bacha / Foto: Sergei Mikhailovich Prokudin-Gorskii

En un país donde las mujeres permanecen ocultas bajo el burka, los chicos son los encargados de entretener a los hombres poderosos. Esta forma de esclavitud sexual, prohibida por los talibanes, se está extendiendo en la actualidad con rapidez en las regiones del Norte de Afganistán, siendo algo tan controvertido que la mayoría de los afganos se niegan a hablar de ello o incluso a reconocer su existencia, pero es normal encontrar en cualquier calle de Kabul, puestos ambulantes donde se puede comprar los últimos dvds con las actuaciones de estos niños danzantes para el disfrute de aquellos que no pueden disponer de un chico propio, como demuestra el documental “Los chicos danzantes de Afganistán”, realizado por el periodista afgano, Najibullah Quraishi.

“Lo he tenido durante los últimos tres años, desde que tenía 15. Él estaba buscando un trabajo,  así que yo le di un sitio donde estar”, dice Yawar de 38 años. “No tengo esposa. Él es como mi mujer. Me gusta olerlo, su perfume me mata. Lo visto con ropas de mujer y le digo que duerma al lado mío. Me divierto con el chico, para mí, es mi todo”, concluye.

Chico del Bacha Bazi / Foto: Najibullah Quraishi

Los poderosos señores de negocio y antiguos señores de la guerra de Baghland, provincia situada al norte del país, reclutan a niños menores de 18 años, para sexo y entretenimiento, mientras las autoridades hacen la vista gorda. Un “bacha bereesh”, es un niño al que no le ha salido todavía el vello facial, razón por la cual son los más deseados entre los más poderosos hombres de la región, quienes consideran que entre 14 y 18 años los niños están en plenitud para ejercer esta práctica, siendo 14 la edad perfecta. . “Primero seleccionamos a los chicos en el poblado, y luego intentamos engañarles para que vengan con nosotros”, afirma Allah Daad, antiguo comandante muyahidín en la provincia de Kunduz (norte de Afganistán), “algunos de ellos vienen con nosotros por dinero; les damos una paga mensual y a cambio ellos deben estar disponibles para nosotros siempre cuando queramos. No tienen por qué estar siempre con nosotros, pueden hacer otro trabajo u otra cosa, pero si los queremos deben venir inmediatamente. Si el chaval no quiere bailar o lo hace mal lo golpeamos con una barra. Tenemos que hacer esto, invertimos mucho dinero en ellos, así que tienen que bailar”, acaba Daad.

La formación de los ‘bacha’ puede durar a ver más de un año, seis meses se emplean en instruir al niño en música tradicional, dejando el tiempo restante para que el chico perfeccione el canto y el baile. Una vez formados, los “bacha bereesh” estarán listos para entretener solo a los hombres en bodas y celebraciones, dada la segregación racial que sufre la mujer en este país, donde no le está permitido tomar parte en estas celebraciones. Aquellos chicos que no sean aptos para el baile, serán llevados igualmente a las fiestas y serán utilizados en otras prácticas del bacha bazi, como la sodomía y otras prácticas sexuales, como confiesa un pederasta apodado el alemán al periodista Najibullah Quraishi. Aunque en algunas zonas de Baghland, las competiciones entre chicos pertenecientes a diferentes amos se están extendiendo rápidamente, una vez acabado esta danza, el chico se ve normalmente obligado a tener relaciones sexuales con los amigos más cercanos de su dueño, quien incluso puede llegar a venderlo si recibe una buena oferta. Muchos de estos niños por desgracia han aparecido asesinados al día siguiente. Como el caso de Hafik, de 15 años, asesinado por un barón de las drogas y señor de la guerra afgano. Hafik era uno de los chicos más deseados de Tahar, apoyado por su hermano logró escapar de su propietario, quien comenzó a amenazarlo día tras día. Un día cuando caminaba solo por su poblado, fue secuestrado, un policía llamado Ahmadulah ayudó proporcionando la pistola con la que Hafik fue asesinado, el policía fue condenado, encarcelado y puesto en libertad a los pocos meses sin cargos.

Si no les entretienes, te golpean y algunos son asesinados / Foto: Najibullah Quraishi

En una sociedad donde el acceso a las mujeres está totalmente restringido pero el acceso a los niños de la calle como algo cotidiano, la pobreza extrema lleva a muchos de estos niños a adentrarse en esta práctica prohibida por el Islam. Los sociólogos y antropólogos dicen que el problema es consecuencia de la interpretación perversa de la ley islámica. Las mujeres son simplemente inaccesibles. Los hombres afganos no pueden hablar con una mujer ni mantener ningún tipo de relación hasta después de proponerle matrimonio. Antes de eso, no pueden ni siquiera mirar a una mujer, excepto tal vez sus pies. Es por eso que ellas son cubiertas de la cabeza a los tobillos. “¿Cómo se pueden enamorar si no pueden ver su rostro?”, dice Mohammed Daud de 29 años a los periodistas. “Podemos ver a los chicos, así que podemos decir que son hermosos”. Incluso después del matrimonio, muchos hombres mantienen a sus chicos, lo que sugiere una vida sin amor en el hogar. Un refrán afgano quizás lo explique: “Las mujeres son para los niños, los niños son para el placer”.

Mientras los países occidentales siguen invirtiendo millones en Afganistán, y  compañías extranjeras como DynCorp se encargan de formar a los policías afganos, empleados de esta empresa contrataron a un chico danzante para animar una de sus fiestas en la provincia de Kunduz, como desvelaba un cable de Wikileaks, y un posterior artículo del periódico The Guardian.

La policía afgana en el norte de Afganistán dice estar haciendo todo lo que pueden para erradicar este problema del país y detener a los propietarios de estos chicos, quienes pueden ser condenados a penas de hasta 15 años de prisión. “Es triste que este tipo de prácticas lleven años practicándose”, afirma el General Asadollah Amarkhil, jefe de seguridad de la provincia de Kunduz. Aunque la posesión de chicos danzantes es ilegal en Afganistán, y la edad de consentimiento es de 18 años para los chicos y 16 para las chicas, las leyes no son aplicadas al bacha bazi, como demuestra la presencia en las primeras filas de las celebraciones de los mismos policías encargados de proteger a los niños de las calles afganos.

Afganistán sigue ocupando titulares pero la pobreza habla de historias desconocidas que obligan a chavales de corta edad a buscar un futuro en el “bacha bazi”, la desesperación de sus vidas les guía hacia un destino donde el abuso sexual es el premio a su excelente técnica de baile. “Bailé toda la noche” contaba un exhausto niño de 14 años cuando su dueño le obligaba a hablar. “He hecho esto durante el último año, no tengo otra elección, soy pobre. Mi padre está muerto, y esta es la única fuente de ingresos para mí y mi familia. Intento bailar bien, especialmente en las fiestas más grandes. Los hombres me lanzan dinero, y yo lo recojo. Algunas veces me llevan al mercado a comprarme ropa bonita”.

“Tenía 14 años cuando mi propietario me forzó a tener relaciones sexuales con él, luego abandone a mi familia, y me convertí en su secretario. Llevo ya 10 años con mi dueño, he crecido, pero él todavía me ama y yo sigo durmiendo con él”, confiesa Shir Mohammad, un niño danzante de Afganistán, un chico del Bacha Bazi.

Me han destrozado la vida / Foto: Najibullah Quraishi

“En una de las celebraciones, uno de los chicos se tumbó en un coche, mientras todos estábamos disfrutando de la fiesta, todos los que querían podía entrar en el coche y hacer con el niño lo que desearan, el chaval tendría 13 o 14 años”, declaraciones de Destager, un antiguo comandante de la región de Tahar, que dispone de protección policial, y que ha tenido más de 3000 niños danzantes en propiedad.

Enlaces de Interés:

Afghanistan’s dirty little secret, por Joel Brinkley para el San Francisco Gate

Bacha Bazi: Afghanistan’s darkest secret, por Zach Ammerman para RAWA News

Vídeos de Damboora Qatghani, ( mejor chico danzante de Afganistán ) en Youtube

Vidas robadas: El abuso infantil

Los tristes acontecimientos de los últimos días en Siem Reap han modificado la rutina del día a día de esta ciudad camboyana. Siguen sin transcender detalles del arresto de Nicholas Patrick Griffin, “Nick”, acusado de presunto abuso infantil. Aunque cada día la sensación de una humillante verdad crece entre la población de esta parte del Mundo Olvidado.

Las víctimas sufren en silencio

Nick solo ha sido la última cara visible de la pederastia en Camboya. Un problema mucho mayor que la detención de esta persona. Desde el último viernes, cada vez que recorro las calles de la ciudad de Angkor, miro a los ojos con recelo. Intento buscar una mirada en cada rostro que identifique este crimen aberrante que no supe ver en los ojos de Nick.

Camboya se ha convertido en los últimos años en el paraíso para este tipo de depravados, que encuentran el placer siempre en compañía de la sonrisa inocente de un menor de edad. Un negocio que mueve miles de millones de euros anualmente en todo el Mundo, apoyado en muchas ocasiones en leyes permisivas y condenas insuficientes. La explotación sexual de la infancia con fines comerciales es un problema mundial, y afecta tanto a los países ricos como a los pobres. Ocurre en los burdeles, en las calles y hasta en algunos hogares…

La pedofilia está en todos los lugares

En paralelo a la noticia de Nick en Camboya, en mi país, España, las declaraciones de un personaje llamado “Sánchez Dragó” han puesto de manifiesto que este problema no es exclusivo a los países llamados del “Tercer Mundo”. Este crimen está más cerca de nosotros de lo que creemos, es una lacra que afecta a toda la sociedad. Y siempre suele ocurrir en los círculos más cercanos, la familia. Como dice Vicky Bernadet, creadora de la Fundación Vicky Bernadet, “Se ignora que el abuso sexual infantil intrafamiliar supone el 85% de los casos”. En la misma entrevista, Vicky afirma:” ¿Cómo hacemos para detectar que nuestros hijos han sufrido abusos?”,  siempre contesto: “Primero, que piensen desde el realismo que esto te puede pasar.” Nunca vas a detectar algo que no tienes presente. Por mucho que te dé orientación, si tú no eres consciente de que te puede pasar a ti, en tu familia, en tu entorno, siempre vas a pensar que es otra cosa”. Como la explotación sexual de los niños es un hecho generalmente oculto, no se conocen estadísticas reales. Sin embargo, la Organización Internacional del Trabajo calcula que cada año son víctimas de este delito hasta dos millones de niños y niñas.

Personajes sin almas que no podríamos encuadrar en una sola categoría. Están los pedófilos, o adultos que se sienten atraídos sexualmente hacia los chavales y llegan al extremo de abusar de ellos con tal de satisfacer sus deseos. También pueden ser personas que viven en la misma ciudad o pueblo del niño o la niña que es víctima, y hay turistas que buscan relaciones sexuales casuales sin importar la edad de su pareja. Finalmente están los adultos que mantienen durante mucho tiempo relaciones sexuales abusivas con los niños a cambio de regalos o protección.

Al mismo tiempo, en este negocio multimillonario, existen también personas que se benefician económicamente de la explotación. Están los que se benefician directamente, como los traficantes, los proxenetas y los pornógrafos. Entre los que se benefician indirectamente están los funcionarios corruptos que aceptan sobornos para pasar por alto el crimen, y los comerciantes que hacen la vista gorda o que apoyan la prostitución infantil creyendo que así serán mucho más ricos y tendrán un negocio más grande.

Según datos de UNICEF, este tipo de explotación se presenta tanto en los países ricos como en los pobres. Por ejemplo, las investigaciones muestran que:
- en la Provincia china de Taiwán hay entre 40.000 y 60.000 niños y niñas involucrados en la prostitución;
- el 25% de todas las personas que se dedican a la prostitución en Tulear, Madagascar, son niños y niñas;
- de cada cinco niños que utilizan regularmente Internet en los Estados Unidos, uno es buscado por extraños para fines sexuales;
- en México, más de 16.000 niños de ambos sexos están involucrados en la prostitución;
- en Lituania, entre el 20% y el 50% de quienes se dedican a la prostitución son menores de edad. Se sabe de pequeños de 11 años que trabajan en burdeles, y de niños y niñas entre los 10 y los 12 años que viven en centros asistenciales y han sido utilizados para realizar películas pornográficas.

Datos escalofriantes que muestran una realidad bien oculta a los ojos de una sociedad que prefiere mirar hacia el lado contrario ante esta lacra. Un problema que sufren millones de víctimas en silencio, para los cuales la vida nunca volverá a ser maravillosa. En el mismo informe de UNICEF se afirma: “Todos los niños y las niñas que son explotados sexualmente sufren graves daños a nivel físico, psicológico y social porque la explotación casi siempre implica violación u otras formas de violencia física y mental. Además, estos niños y niñas tienen un alto riesgo de infectarse con el virus del SIDA y de contraer enfermedades de transmisión sexual. Esto se debe a que, a tan corta edad, el organismo es más propenso a sufrir daños por las conductas sexuales, y a que los niños y las niñas no pueden decidir cuándo ni con quién tienen relaciones, y mucho menos si se va a utilizar un preservativo”.

Un negocio que va más allá del acto del abuso sexual. Es conocido de sobra en esta parte del Mundo donde vivo desde hace tres años, la existencia de redes mafiosas que reclutan niños de menos de diez años de países como Camboya, Vietnam o China, para posteriormente ser vendidos en prostíbulos de Malasia o Singapur. Hace años un documental llamado “Mariposas del Mekong”, ya ponía de manifiesto este tráfico de niños en el sudeste asiático. Aunque se estima que el número total de menores que desaparecen todos los años en extrañas circunstancias se aproxima al millón de niños en todo el Mundo. Desapariciones, que suceden en algún lugar y en algún país, y que no encuentran más que una pequeña mención en alguna columna perdida de algún diario local. Los grandes medios de comunicación de muchos países prefieren no hablar de este tipo de noticias, convirtiéndose en muchos casos en cómplices indirectos, quizás por temor o por encubrir a quienes mueven los hilos de ese crimen, generalmente poderosos grupos mafiosos y hasta personajes bien situados en el poder.

Entre los “maravillosos destinos” de ese millón de chavales, muchos serán afortunados si resultan vendidos para alguna “madame” que les obligará a hacer felaciones por menos de cinco dólares. Aunque otros solo servirán para ser violados salvajemente y finalmente asesinados de manera brutal, mientras son filmados en ese acto para satisfacer el morbo de miles de dementes pervertidos que llegan a pagar hasta 20.000€ por estos vídeos, llamados “snuff films”, que reportan a los asesinos millones de dólares.

Políticos, actores, cantantes, escritores, anónimos, altos cargos de la sociedad, nadie es diferente ante este crimen. Muchos famosos han sido acusados de abuso infantil, Gary Glitter, el rapero R. Kelly, el director Roman Polanski, el actor Errol Flynn, la cantante Gloria Trevi , el político francés Frédéric Mitterrand, y no hace muchos días, las declaraciones del “asqueroso” Sánchez Dragó, han puesto de manifiesto que este problema se encuentra en todos los “estamentos” de nuestra sociedad.

Y como no podía ser de otra forma, “con la Iglesia Católica hemos topado”. Desde hace años son famosos los casos de abusos de menores dentro de “La casa de Dios”. Aunque desde los más altos estamentos de este “negocio de fe” se empeñan una y otra vez en excusar a esta organización que desde siempre ha estado implicada en los horrores más grandes de nuestra humanidad.

En nombre de la Cruz

Incluso durante la Alemania nazi, se denunciaron casos de abusos a menores en la Iglesia Católica. El ministro de propaganda, Joseph Goebbels, organizó una detallada campaña para desacreditar a la Iglesia católica en respuesta a la encíclica «Mit brennender Sorge» de Pío XI, escrita en 1937. Goebbels decía en un discurso del 28 de Mayo, “Hay casos de abusos sexuales que salen a la luz cada día contra un gran número de miembros del clero católico. Por desgracia ya no se puede hablar de casos individuales, sino de una crisis moral colectiva que quizá la historia cultural de la humanidad no ha conocido jamás en una dimensión tan aterradora y desconcertante. Numerosos sacerdotes y religiosos son reos confesos. No hay duda de que los miles de casos conocidos por la justicia representan sólo una pequeña fracción del número total y auténtico, desde el momento en que muchos abusadores han sido ocultados por la propia jerarquía”.

Palabras que podrían ser el titular de prensa de cualquier diario en la actualidad, aunque parezcan más increíbles viniendo de la parte que exterminó a millones de personas durante la II Guerra Mundial.

El abuso infantil es la mayor lacra que la sociedad de este siglo XXI ha heredado de los errores del pasado. Como en este momento sucede en Camboya, y sucedía hace años en los países hoy llamados desarrollados, muchas razones contribuyen al auge de este “negocio” en los países menos desarrollados: leyes que permiten matrimonios ha edades prematuras, junto a una sociedad que tiende a ponerse una venda en los ojos ante estos crímenes, y junto a este nuevo instrumento llamado “Internet”, donde más de 12 millones de páginas están al alcance de cualquier usuario que busque “sexo con menores”.

Foto de perfil de "Nick" en facebook. Internet es una herramienta más para estas personas

Sería difícil afirmar con certeza cual sería la solución a estos crímenes, aunque en mi humilde opinión creo que es esta sociedad la que debería empezar a denunciar la realidad de este Mundo Olvidado donde millones de niños son abusados todos los años. Según UNICEF, la solución de este problema exige distintos tipos de medidas, como:
- reducir la pobreza y ampliar el acceso a la educación en un ambiente escolar seguro, para que los menores tengan más opciones y estén mejor informados acerca de la manera como se deben proteger a sí mismos;
- promover un cambio de actitud para que este terrible problema deje de mantenerse en secreto a causa de la vergüenza; para que las niñas y las mujeres nunca más sean vistas como propiedad de nadie o ciudadanas de segunda clase; y para que haya una menor probabilidad de que los adultos y los jóvenes piensen en los niños y las niñas con intenciones sexuales;
- aprobar leyes para castigar a los explotadores y abusadores, no a las víctimas, y hacerlas cumplir;
- buscar maneras de identificar y apoyar a los menores que están en riesgo, y hacer todo lo posible para que los niños y las niñas explotados y abusados sexualmente puedan regresar a sus comunidades.

Soluciones que parecen una utopía en un Mundo donde las diferencias entre ricos y pobres son cada día más grandes.

Nunca he querido opinar sobre los temas de los que escribo, pero desde hace unos días, el caso de Nick ha dado un giro a mi manera de pensar. Es hora de comprometerse, de no solo “colgar” en Internet la imagen de estos “desgraciados” si no de opinar y de denunciar, no solo los crímenes sino también las pobres leyes que los gobiernos aprueban. Bajo mi humilde opinión, quizás deberíamos empezar por endurecer las condenas a estos desalmados, personas “enfermas” para los que la rehabilitación se muestra casi imposible. Es desde esta bitácora desde no escondo mi apoyo a la aplicación de “la cadena perpetua” en todos aquellos casos donde las acusaciones se prueben, que sea un crimen que no prescriba y que personas como Sánchez Dragó sean juzgadas por su “apología de la pederastia” en palabras como: “A mí me gustan las de 15, Llámame viejo, llámame como quieras pero es así”. Como una persona que dice estas palabras puede quedar impune ante la justicia. “con unas Lolitas, pero no eran unas lolitas cualesquiera, sino de esas que se visten como zorritas, con los labios pintados, carmín, rímel, tacones, minifalda… Tendrían unos 13 años. Subí con ellas y las muy putas se pusieron a turnarse. Mientras una se iba al váter, la otra se me trajinaba. No hay nada como la piel tersa, los pechitos como capullos”, estas son palabras de Sánchez Dragó en su libro, ““Dios los Cría y Ellos Hablan de Sexo, Drogas, España, Corrupción”.

Sobre todo, seguiré denunciando para que el futuro de ningún niño vuelva a verse robado por los deseos de personas tan repugnantes como “Nick Griffin” o “Sánchez Dragó”.


Historias pasadas por agua, una semana en Camboya

Ya son cinco los días en los que la lluvia no deja de caer. Unos días, donde el final del monzón camboyano ha capturado toda mi atención, olvidándome un poco de la realidad del Mundo Olvidado en el que vivo desde ese 2008, año en el que me despedí de Europa, en aquel concierto del grupo Chambao en la ciudad inglesa de Coventry.

Es por esta “dichosa” agua que no para de caer, que hoy, viernes por la noche, he decidido decir que no a las pocas fiestas que se organizan en la ciudad durante los fines de semana, para tumbarme en mi cama, enfrente de mi ordenador, e intentar actualizar todo lo que pueda la realidad del Mundo Olvidado.

 

Una semana pasada por agua / Foto: Omar Havana

 

En estos últimos días, Camboya ha estado sumergida en los mismos problemas que de costumbre, casos de corrupción se mezclan con historias increíbles, y como no con nuevos casos de pederastia. Desde el pasado domingo, cuando las lluvias comenzaron en la capital, Phnom Penh, cuatro personas han perdido la vida, víctimas de las inundaciones que afectan a casi todo el país.

 

Las minas antipersona matan a “docenas” en 2010

Según informaba AFP el pasado martes, los restos de las minas sin explotar esparcidas por Camboya, siguen matando a docenas de personas. En los primeros ocho meses de este año, 45 personas han perdido la vida a causa de minas antipersonas u otros restos de metralla, según informa CMVIS. Otros 162, sufrieron heridas de diversa consideración, de los cuales 37 han sufrido la amputación de alguna extremidad.

El número total de victimas registradas desde el final de los jemeres rojos en 1979, se estima en 63.727, según CMVIS.

Se tardarán cientos de años, hasta que Camboya sea un país donde al caminar puedas mirar al frente sin peligro de tropezar con los restos de la “Guerra Secreta Americana”.

 

Restos de la "Guerra Secreta Americana" / Foto: Omar Havana

 

 

Camboya culpa a Tailandia de las acusaciones sobre los camisas rojas

Como pude comprobar cuando durante el mes de mayo estuve en Bangkok mezclándome entre un pueblo que pedía a voces un cambio, los rumores sobre una posible colaboración de Camboya con los aliados del ex primer ministro tailandés, Thaksin Shinawatra, por aquel entonces consejero económico del Gobierno de Hun Sen, estaban en boca de todos.

El pasado, miércoles, como informaba AFP, y como han escrito en sus paginas casi todos los diarios de esta región del Mundo, Camboya acusaba a las autoridades tailandesas de estar “jugando sucio”,al afirmar que tienen evidencias que los “camisas rojas” recibieron entrenamiento con armas en territorio camboyano.

 

General Seh Daeng, líder militar de los camisas rojas, 9 días antes de ser asesinado / Foto: Omar Havana

 

El DSI ( Departamento Tailandés de Investigación Especial ), afirmó que once “camisas rojas” detenidos en la provincia de Chiang Mai, en el norte de Tailandia, confesaron haber recibido entrenamiento con armas de fuego en la ciudad de Siem Reap, para así poder asesinar a personajes políticos.

“Cuando volvieron a Tailandia, fueron enviados a Chiang Mai para prepararse para la misión. Nos dijeron que habían sido instruidos en las artes del asesinato y el sabotaje”, afirmaba Tharit Pengdit, director del DSI

De todos es sabido el odio mutuo entre estos dos países, capaces de organizar una Guerra por la posesión de un templo ancestral. No es de extrañar por tanto ninguna de las dos versiones. Es posible que en aquel mes de mayo, facciones radicales de los camisas rojas fueran entrenadas en territorio camboyano, donde como hemos recordado, por aquel entonces vivía su líder, Thaksin Shinawatra, asentado en Camboya como consejero económico y compañero de partidas de golf del Primer Ministro, Hun Sen. Aunque también es posible, que solo sean maniobras del Gobierno Tailandés, para desviar la atención sobre últimos rumores que apuntan a un posible levantamiento  de los “camisas rojas” en los próximos meses.

 

Sangre en las pista de baile por ser un “besucón en serie”

Como publicaba el Phnom Penh Post el pasado jueves, un joven de 21 años era arrestado en una discoteca de la provincia de Kampong Cham por “besar a demasiadas chicas” durante la celebración del festival de Pchum Ben

Según afirma el arrestado, Mey Ravy, siete policías le golpearon brutalmente, “Les pregunté por qué, pero no me respondían,  y entonces me esposaron, cuando caí al suelo, uno de ellos puso sus pies sobre mi cuello, incluso llegaron a quemarme la espalda con cigarrillos encendidos”.

Poco después de su arresto, la madre de Ravy acudió a la comisaría local, ofreciendo a los policías 100.000 riels (unos 20€) para que dejaran en libertad a su hijo. Thuont Sophea, investigador provincial para el grupo de derechos humanos  Adhoc, afirmaba ayer que los policías que arrestaron a Ravy, estaban borrachos en el momento del suceso. “Normalmente torturan a algunas personas para así mostrar su fuerza en la región, saben que tienen libertad para hacer lo que ellos quieran hacer”, confesaba Thuont hace tan solo unas horas.

Camboya, uno de los países mas corruptos del mundo, con una policía que percibe al mes no más de 30€ en concepto de salario, y con un país temeroso del poder que cualquier persona vestida de uniforma tiene en este rincón apartado de leyes y humanidad. Todos los que hemos vivido en este país, hemos sufrido de alguna forma las consecuencias de esta “policía” más al servicio de sus propios intereses individuales que de un pueblo necesitado de confianza para así denunciar los crímenes que a diario se cometen en este país.

 

Emblema de la Policía Camboya / Foto: Omar Havana

 

Para terminar este resumen de noticias interesantes en esta semana pasada por agua, no me queda más remedio que hablar de un tema que por desgracia abordo mucho en este Mundo Olvidado, que parece no cambiar. Una última historia en la que profundizaré más adelante, cuando espero que la lluvia me ofrezca un respiro.

Tres caras más que sumar a la larga lista de pederastas en Camboya

El pasado miércoles, como informa The Canadian Press, un juzgado camboyano condenaba a tres ciudadanos extranjeros por tres casos separados de abusos sexuales a adolescentes.

El Mayor Keo Thea, jefe de la policía de Phnom Penh encargada de la protección de menores y el trafico de personas, afirmó que estas condenas eran una victoria para la policía, después de la lucha que desde hace años se hace en Camboya. “Las condenas de hoy deberían servir como lección a aquellos extranjeros que quieran visitar Camboya en busca de sexo con menores, espero que estén fuera de este país”, afirmaba Thea.

Alan Arthur Perry, ciudadano Americano de 57 años de edad. Sentenciado a tres años de cárcel acusado de pagar por sexo a cuatro niños de edades comprendidas entre 16 y 17 años. Le fue ordenado pagar la suma de 4 millones de riels, unos 750€, como compensación a los familiares de los niños.

Michel Roger Blanchard, ciudadano francés de 45 años de edad. Condenado a 17 años de cárcel por “secuestro desleal” de varios niños de 16 de años de edad para mantener relaciones sexuales. Blanchard, “invitó” a los niños a realizar un viaje a la costa camboyana, a unos 185 kilómetros de sus hogares. El juez también le ordenó pagar 3 millones de riels ($710 dólares americanos) como compensación a los chicos.

 

Miche Roger Blanchard / Foto: APLE

 

Atsushi Kato, ciudadano japonés de 41 años de edad. Sentenciado a 7 años de cárcel bajo el cargo de repetidos abusos sexuales a una niña de 13 años de edad. Como el mismo confesó, al menos tuvo media docena de relaciones sexuales con la niña, a la que pagaba $10 (8€) cada vez por sus servicios. “Pensé que la niña tenia mas de 18 años porque llevaba un maquillaje bastante bonito”, Kato confesaba a un traductor. Al final de su condena será deportado a su país de origen.

 

Atsushi Kato / Foto: Reuters

 

Tres historias más, más “almas rotas” que añadir a un país, donde la infancia es la etapa temida por cualquier persona. Unos niños desprotegidos ante los deseos de individuos como Kato, Blanchard o Perry. Tres mentes enfermas más, que han escogido el país del Angkor Wat como objetivo para sus más horribles pensamientos. Por suerte, esta vez la justicia ha funcionado, aunque son sentencias que no corresponden con la gravedad de los crímenes que han cometido.

Tres caras que serán como siempre mostradas en Mundo Olvidado, para que crímenes, como los de estos tres mal llamados “seres humanos”, no queden nunca olvidados….

Una semana pasada por agua, con historias como cualquier otra semana, la política y los intereses de los que más pueden se mezclan en “juegos sucios” para conseguir sus objetivos; corrupción, a la que podríamos considerar como la primera religión de este país, superando ampliamente al budismo. Con una cifra de practicantes que casi roza la totalidad de la población, y como no con los organismos oficiales como siempre a la cabeza en estos menesteres; una semana en la que recordamos a las victimas del secretismo americano de una guerra que marcó la vida de esta parte del Mundo para los siglos venideros; y como no, una semana donde, por desgracia, un niño vuelve a sufrir los abusos de extranjeros que llegan al país con planes diferentes que visitar los famosos templos, aunque por desgracia no será la ultima vez que hablemos de esto.

Este viernes de “fiesta” acaba con los nervios de haber conseguido permiso para poder continuar con un trabajo con el que llevo más de dos meses, con la ilusión de poder, por fin, documentar una de las realidades más olvidadas de esta sociedad, con las ganas que lleguen los primeros rayos del sol de este sábado que ya ha comenzado hace unas horas, para así, con la humildad que en este país he aprendido, poder seguir hablando de las historias más olvidadas del país del Angkor Wat.

Desde esta parte del Mundo al que hoy prefiero llamar el “Mundo Submarino”, os deseo a todos vosotros, mis fieles lectores, buenas noches y magníficos sueños.

Aunque, en mi última reflexión antes de cerrar los ojos, no puedo dejar de pensar en el artículo que ha escrito mi buena amiga Laura Villadiego desde Phnom Penh, donde vive. Laura nos habla de “las paradojas del agua”, desde su blog Mundo Desencajado nos dice que a pesar de que las ciudades camboyanas estén cubiertas de agua por unos días, el año 2010 será recordado en Camboya por los problemas tan graves de escasez de agua que sufre el país. Recomiendo leer este artículo. ” Las Paradojas del Agua” por Laura Villadiego.

Camboya, el “Reino de las Maravillas”

 

Cambodia "Kingdom Of Wonder". Campaña publicitaria del Gobierno Camboyano

 

El 20 de noviembre de 1989 se celebró la Convención de los Derechos de los Niños: el más poderoso instrumento legal que reconoce los derechos de las niñas, niños y adolescentes. Todos los países del mundo, con excepción de Estados Unidos y Somalia, han adoptado la Convención. En la actualidad, Somalia no puede avanzar hacia la ratificación porque carece de un gobierno reconocido. Estados Unidos por su parte, lleva a cabo exhaustivos exámenes y escrutinios de los tratados internacionales antes de incorporarlos a su legislación. La Convención define como, “niño” o “niña” a toda persona menor de 18 años, a menos que las leyes de un determinado país reconozcan antes la mayoría de edad.

Aunque son solo dos, los países que no han adoptado la Convención, el día a día de las calles de las ciudades más pobres, nos deja a la luz que son muchos más los países, para los que un niño sigue siendo aquella persona, que puede ser intercambiada o explotada por esa “droga” llamada dinero.

Podemos encuadrar en dos categorías, aquellas actividades que impliquen el comercio sexual de menores en Camboya: la explotación en establecimientos o aquella basada en la oportunidad que ofrece la calle. La primera, normalmente es la preferida por los propios camboyanos o turistas asiáticos, más preocupados por ocultar la realidad de sus crímenes que de la propia gravedad de sus hechos. Mientras que son los turistas o expatriados occidentales, quienes prefieren buscar su suerte en las calles, playas o mercados de las ciudades camboyanas.

En los últimos años, Camboya ha experimentado un gran aumento en el número de turistas y residentes extranjeros, y como no podía ser de otra forma, también en el número de pederastas. Muchas son las razones para que Camboya sea uno de los paraísos para este tipo de individuos, recordemos que un 34% de la población del país vive por debajo del umbral de la pobreza. Además, los niños cada vez están más acostumbrados a acercarse a los turistas extranjeros que cada vez visitan más el país, es frecuente ver a muchos niños vendiendo pulseras en las puertas de los templos de Angkor, o incluso actuando como guías improvisados, lo que hace que el pederasta tenga muy fácil el acceso a su “presa”. Si ha esto añadimos la cultura de impunidad antes estos crímenes que reina en el país, hacen que Camboya sea un paraíso seguro para que estos individuos cometan sus mayores atrocidades sin ser molestados.

 

¨Niño de la calle" esnifando pegamento en Siem Reap / Foto: Omar Havana

 

Algunas Historias Reales (He cambiado todos los nombres de los menores para su protección).

Mao.

Tengo 10 años, vivía en Battambang con mi madre y seis hermanos. Mi padre murió al explotar una mina antipersona, y mi madre nunca ha trabajado. Desde que llegue a Siem Reap, recorro las calles en busca de limosna para ayudar a mi familia, donde casi todos los días esnifo pegamento para sentirme mejor. Siempre duermo en la calle, porque como no consigo el dinero que mi madre quiere, ella no me deja dormir en casa. Hace un año, una noche conocí a un extranjero en una gasolinera, quien me enseñó un billete de $20 y me pidió que le acompañara a su casa, donde abusó sexualmente de mi, le dije que sí, porque quería darle el dinero a mi madre.

Ratha

Tengo 16 años, y vivo con mi familia en las calles de Siem Reap. Mi padre murió hace años. Nunca he ido a la escuela, aunque me gustaría, pero llevo tres años usando drogas a menudo (pegamento). Me dice que ha mantenido relaciones sexuales con cinco o seis extranjeros por unos $10-$20 cada vez, aunque no recuerda bien el número exacto de veces, debido a que el uso continuado del pegamento ha empezado a afectar a su memoria y su salud. Con el dinero que consigo compro comida y drogas, además recojo basura por las calles de Siem Reap. Dice que seguirá con extranjeros porque es la forma más fácil de ganar dinero.

Un Caso para estudiar y reflexionar reportado por un cooperarte de una organización en Phnom Penh. (No se identifica la organización o al cooperarte para preservar la investigación que continúa).

Tres hermanos (dos niños de 14 y 12 años de edad y una niña de 9 años), estaban siendo explotados sexualmente de manera frecuente, mientras eran obligados por sus padres, dado el dinero fácil que este tipo de “negocio sucio” genera. Si los niños no conseguían el dinero que los padres les exigían, al volver a casa eran golpeados. La ONG intervino en repetidas ocasiones, incluso separando a los niños de los padres, pero sin embargo, los chavales seguían volviendo al final a su casa. Eran constantemente manipulados, con frases como que el Budismo requiere que los hijos sean buenos a sus padres o haciéndoles sentir culpables por abandonar a la familia. A pesar de los esfuerzos de la organización, quienes incluso les ofrecieron la escolarización en uno de sus centros, los niños siguen en la calle arriesgando sus vidas para llevar el dinero a sus padres.

 

Stop a la Pedofilia / Foto: Omar Havana

 

Tres historias que son solo un ejemplo de los miles de niños que son explotados todos los años en las calles de Camboya. Muchos son los lugares en Phnom Penh, donde estos “niños de las calles” son buscados por sus explotadores, como las proximidades del Palacio Real, el paseo del río, los jardines, el mercado central, en las proximidades de Wat Phnom o la mayoría de los puestos callejeros de venta de comida. Pero, la explotación infantil no es un problema exclusivo de la capital camboyana, las playas de Sihanoukville, o la mayoría de las estaciones de servicio de las principales ciudades, son lugares comunes donde estos seres “inhumanos” se aproximan a sus victimas.

Solo faltan cuatro horas para que muchos de los niños salgan de las habitaciones de algunos hoteles donde están siendo abusados. Las seis de la mañana es la hora, donde los empleados de los hoteles que permiten que estos crímenes se cometan dentro de sus paredes, expulsan a los niños después de haber aceptado una comisión por su silencio. Esa será la hora donde muchos de estos críos empezaran la jornada de trabajo, recogiendo basura por céntimos de euro, mientras que seguirán caminando las calles en busca de un futuro incierto.

El nuevo lema que el Ministerio del Turismo Camboyano ha inventado para atraer a más turistas, “Cambodia, Kingdom Of Wonder” (Camboya, el Reino de las Maravillas), sigue siendo mal interpretado por algunos desalmados, para los que Camboya no es más que el “Reino donde cometer sus más perversas fantasías”.

 

Camboya, "Reino de las Maravillas " / Fotomontaje: Omar Havana

 

Noticias Relacionadas:

Tres “turistas del sexo” detenidos en los primeros días de Septiembre en Camboya

¡Feliz Cumpleaños, Papá!

Las caras de la pederastia en Camboya

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 709 seguidores

%d personas les gusta esto: