S-21, El Instituto del Horror

Prisionero de S-21 / Foto: Omar Havana

Tuol Sleng o S-21, fue un centro de interrogación, tortura y ejecución creado por los jemeres rojos en Phnom Penh, capital de Camboya, para eliminar personas consideradas enemigas del Estado de la Kampuchea Democrática. S-21 fue creada en las instalaciones del antiguo Instituto “Tuol Svay Prey”. La letra “S” significa “Seguridad” que en idioma jemer es Santesok o también Santebal. El número “21” se refiere al sector en el que estaba dividido Phnom Penh bajo los jemeres rojos en un área conocida como “Área Mayor del Ejército”.  Tuol Sleng significa en idioma jemer “colina de los árboles venenosos”.

S-21 en enero de 1979 Foto: © the Tuol Sleng Museum of Genocide

La prisión fue inaugurada poco tiempo después de la toma de Phnom Penh el 16 de abril de 1975 y fue diseñada por Kaing Guek Eav (Duch), quien fue la mayor parte del tiempo su director hasta el 7 de enero de 1979, día en el que huyó del lugar ante la invasión vietnamita de Phnom Penh. La prisión era de carácter secreto y por ella pasaron más de 17.000 personas entre 1975 y 1979.

Los prisioneros venían de diversos orígenes: en principio los miembros del depuesto gobierno o personas relacionadas con él mismo, después vietnamitas, chinos y personas consideradas por cualquier razón “enemigos de estado” y por último los mismos camaradas acusados de “atentar contra el partido“. Todo sospechoso era arrestado con su familia. Después de meses de tortura en los cuales debía confesar que en efecto era un “enemigo de estado”. La biografía de los prisioneros fue alterada en la mayoría de los casos para justificar la detención y ejecución. Los prisioneros no tenían derechos a un juicio legal, con abogado defensor y estaban completamente incomunicados del mundo exterior. Eran sometidos a sesiones de tortura hasta que confesaran aquello que los verdugos querían oír. Después de meses de interrogación y tortura, eran llevados al campo de exterminio de Choeung Ek para ser ejecutados con sus familias.

En enero de 1979 cuando las tropas vietnamitas ocuparon la desolada capital de Camboya, el descubrimiento de S-21 fue una evidencia de que el régimen de Pol Pot había realizado actos horrorosos. Por esta razón, la fuerza ocupante ordenó la transformación del lugar en un museo de los crímenes de guerra de los jemeres rojos y fue abierta a la entonces incrédula opinión internacional. Pronto el lugar atrajo periodistas, escritores e investigadores, los cuales fueron los principales encargados de registrar, microfilmas, analizar y sistematizar todas las evidencias producidas en la prisión.

Camas de tortura en S-21 / Foto: Omar Havana

Reglamento de internos

El reglamento para los prisioneros en Santebal fue diseñado por Duch y es muy estricto, estaban escritos sobre los tableros de los antiguos salones de clase convertidos en prisión.

Las principales normas generales eran las siguientes:

  1. Está absolutamente prohibido hablar o dirigir preguntas a los otros.
  2. Antes de hacer cualquier cosa, pida permiso a un guardia.
  3. Siga de manera absoluta las normas, no se haga el libre.

De manera más detallada y especialmente en los momentos de interrogación, el prisionero debía conocer las siguientes normas:

  1. Pedir lo que se responde, no altere mis preguntas.
  2. En absoluto no utilice ningún pretexto para debatir o discutir.
  3. No se haga el tonto y pretende que no entiende porque usted fue lo suficientemente valiente para oponerse a la revolución.
  4. Responda inmediatamente, no se tarde ni siquiera por un segundo.
  5. En cuanto a pequeñas faltas o fallas, ofensas morales, errores o ese error, no hable de esas cosas; no hable acerca de asuntos de la revolución.
  6. Absolutamente no grite cuando sea golpeado o electrocutado.
  7. No haga nada. Siéntese y espere órdenes. Si no hay órdenes, no realice ningún acto. Cuando se le ordene, hágalo inmediatamente y sin argumentar.
  8. No intente esconder su rostro y su traición a la revolución con el pretexto de la Kampuchea Krom.
  9. Por cualquiera de estas normas que no sea seguida en cualquier día, usted recibirá innumerables latigazos y descargas eléctricas.
  10. Cometa una violación y obtenga diez latigazos o cinco descargas eléctricas.

Una de las formas de ejecutar a los niños en los campos de exterminio.

Todas las personas que trabajan en S-21 tenían que seguir también una disciplina estricta, especialmente en su relación con los prisioneros. Los carceleros tenían absolutamente prohibido mostrar simpatías por los prisioneros, dudar en algún momento de su culpabilidad o retardar los procesos. Mientras un médico garantizaba que el prisionero sobreviviera lo suficiente para soportar la mayor cantidad de torturas hasta que “confesara” lo que se quería oír, las prisioneras eran objeto de violaciones carnales como parte de la rutina para hacerlas “confesar”.

Aunque la mayoría de las víctimas fueron camboyanos, la población de la prisión incluyó miembros de otras nacionalidades, entre ellos tailandeses, vietnamitas, pakistaníes, indios, americanos, británicos, australianos y canadienses.

Sólo sobrevivieron 12 personas, entre ellas 5 niños.

Uno de los "enemigos de estado", encarcelado en S-21. / Foto: Omar Havana

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  1. Camboya, las heridas siguen abiertas « Mundo Olvidado - 27 julio, 2010

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