10 Diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos

Tal día como hoy hace 62 años, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó y proclamó la Declaración Universal de Derechos Humanos. Como las propias Naciones Unidas promulgan, “Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo, considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho. LA ASAMBLEA GENERAL proclama la presente DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción”.

Campaña de la ONU para este día 10

Quizás esa fue la intención con la que las Naciones Unidas adoptó este documento en 1948, palabras llenas de intención en un mundo donde la barbarie se nos sirve con cuchillo y tenedor. En 2010, la realidad nos cuenta que los Derechos Humanos son más una utopía que esa idea común con la que se pretendía dotar a todo ser humano de derechos y valores que son obviados en casi todos los países del Mundo.

El Día de los Derechos Humanos 2010 reconoce la labor de los defensores de los derechos humanos de todo el mundo que procuran poner fin a la discriminación. Millones de personas son repudiadas todos los días, por razones incomprensibles para la mayoría. Mientras que en países como España, algunas hacen una fortuna contando las historias de infidelidad, en otros países como Irán, las mujeres son lapidadas por poner los cuernos a sus maridos, en este día de derechos humanos, Sakineh Mohammadi Ashtiani, sigue debatiéndose entre la libertad y la lapidación por el simple hecho de mantener con el primo de su marido “una relación ilícita”, que es como el Código Penal iraní califica cualquier relación fuera del matrimonio. Como castigo recibió 99 latigazos y la pérdida de su libertad. El primo de su marido fue posteriormente juzgado por el asesinato del esposo de Sakineh. En el juicio, el tribunal concluyó que habían cometido “adulterio”, delito que está sancionado con la lapidación en el código penal vigente en Irán desde la revolución islámica de 1979. Un castigo que establece que deberá ser enterrada hasta el pecho y golpeada hasta la muerte con piedras que no sean tan grandes como para matarla de forma instantánea ni tan pequeñas que no le causen daño.

Sakineh Mohammadi Ashtiani

En este 2010, Día Internacional de los Derechos Humanos, se entrega el Premio Nobel de la Paz a un prisionero de la libertad. Liu Xiaobo deberá imaginar desde su jaula china como deber ser recoger este reconocimiento a su labor en pro de los derechos de la humanidad. Entre los países que han boicoteado esta ceremonia, se encuentra algunos miembros de aquellos que firmaron esa declaración llena de intenciones y que en su artículo 1, dice “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”. Supongo que Xiaobo no pensará lo mismo en estos momentos.

En este 2010, la extrema derecha se extiende por el Mundo, con su mensaje racista como solución a un planeta en crisis. Compañías como MasterCard permiten donaciones para organizaciones como el Ku Klux Klan. El discurso en contra del inmigrante que viaja a un país lejos de su familia con el único objetivo de poder sobrevivir empieza a ser una constante en todos aquellos “seres inhumanos” que hacen culpables de sus desgracias a los pobres africanos o sudamericanos que vienen buscando un rayo de libertad en una vida azotada por la desgracia. Que serían de nuestros países sin estos trabajadores indispensables, que están dispuestos a romperse la espalda trabajando desde el alba hasta el anochecer por unos puñado de euros.

En este 2010, la discriminación contra los seres humanos, ya no es solo una cuestión del color de la piel, es una cuestión de sexo, de altura, de atractivo físico, de poder adquisitivo, incluso de pensamiento. La repudia es uno más de estos nuevos valores que se están apoderando de esta sociedad y que atentan directamente contra la dignidad del ser humano. Hemos dejado atrás periodos donde la libertad, la vida, la familia, el amor, la solidaridad, el respeto eran valores indispensables para una sociedad que crecía desmesuradamente. En este siglo veintiuno, los valores en los que asentamos la sociedad de la que somos parte están siendo sustituidos por el odio, la violencia, el egoísmo, la discriminación, en estos días en los que vivimos hablar de derechos humanos es hablar de una película en proyecto la cual no se sabe cuando empezara a ser filmada.

Hace trece años dejé mis raíces en España, al ver la postura denigrante que la sociedad de mi país mantenía ante los primeros inmigrantes africanos que llegaban a las costas de la Península Ibérica, busqué la libertad en un país como Inglaterra, donde la mezcla de culturas dotaban de un color especial a la aburrida sociedad británica. Con el paso de los años pude ver el crecimiento de un odio atípico contra los extranjeros que llegaban al país de la lluvia en busca de un futuro mejor. Al final de los largos ochos años que viví en la isla, las imágenes que vi en España se convirtieron en una realidad también en las calles de Reino Unido. Rechazo que pude comprobar en persona en mi etapa en Francia, donde se me dijo a la cara, que no estaba capacitado para echar cartas a los buzones por el hecho de ser español, repudia que pude ver cuando viví en Italia o Suiza, contra los africanos que llenaban las estaciones de trenes en busca de un resguardo del cruel frío. Y emprendí mi camino hacia una Camboya, donde la libertad brilla por su ausencia. Donde la discriminación se disfraza de un niño de siete años pedaleando entre los coches de lujo mientras busca en la basura algo que llevarse a la boca.

¿Derechos Humanos? / Foto: Omar Havana

En este 10 de diciembre de 2010, se conmemora el Día Internacional de los Derechos Humanos. En este día 10, donde más que nunca la LIBERTAD es una especie en peligro de extinción.

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  1. Wikileaks: Las revoluciones no se hacen, llegan « Mundo Olvidado - 11 diciembre, 2010

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