Afganistán olvidado

Mientras las historias de guerra en Afganistán han ocupado durante años todos los titulares alrededor del Mundo, el país de las mujeres invisibles guarda otras realidades que la mayoría sigue ignorando. Poco sabemos del sonido de los gritos de dolor que retumban en los maltrechos hospitales afganos.  Nada se ha publicado sobre esas cicatrices de guerra que no se ven. Nadie nos ha narrado los lloros y lamentos de aquellas para las que el suicidio es la única salida.

Pocas son las oportunidades que un periodista tiene de poder sacar a la luz aquellas historias vacías de sangre y destrucción. “En el mundo del periodismo actual, por desgracia, lo que vende es eso. Precisamente eso. Muerte. Heridos. Violencia. Sangre… Y cuanta más mejor. Mejor un niño hecho polvo por un bombazo que una persona que ha perdido su casa por una inundación… ¿Qué tipo de periodismo quiero hacer? No lo sé… Pero sé cuál no quiero seguir haciendo”, estas palabras las escribió Antonio Pampliega, un periodista sumergido en el Mundo Olvidado de Afganistán.

Afganistán / Foto: Diego Ibarra

Afganistán / Foto: Diego Ibarra

Son historias como la “locura de la guerra” las que hacen que a miles de kilómetros las palabras duelan. Es allí, más allá de la guerra, donde Pampliega nos cuenta la vida y la muerte de un país, oculto, que nunca sale en los medios de comunicación porque a nadie- o a casi nadie- le interesa mostrar su realidad agonizante y en estado de coma.

En Objetivo Afganistán, este periodista lucha para que las voces de los olvidados afganos no sean silenciadas, aunque muchas veces solo sean una treintena de personas quienes se interesen por lo que desde allí escribe. Pampliega es parte de esos que se unen a que este loco planeta no sea un Mundo Olvidado para la mayoría, es de los que se arriesga para que en el Mundo Occidental el sabor del café de las mañanas venga acompañado de historias llenas de humanidad y dolor.

Mientras Antonio nos narra ese Afganistán olvidado, el objetivo de Diego Ibarra nos hace más visible las diferentes realidades que se esconden bajo el burka de la opresión. Sus historias mínimas describen a la perfección la realidad extrema de unas vidas  dominadas por la sinrazón de la guerra. Sus esquinas del otro Afganistán son melodías fúnebres de las que nadie puede escapar.

Quemarse vivas para huir del infierno / Foto: Diego Ibarra

Quemarse vivas para huir del infierno / Foto: Diego Ibarra

Son periodistas como Pampliega e Ibarra los que hacen grande este oficio. Ellos son de los que siguen poniendo un granito de arena para ser los ojos de aquellos que no pueden ver y la voz de los que no pueden hablar. Su locura de la guerra es una ventana a esas personas cuya única salida es quemarse viva para huir de del infierno que supone ser mujer en Afganistán.

 “Los talibanes entraron en el valle de Bamiyán y mataron a mis padres. Me quedé completamente solo. Durante ocho años viví escondiéndome de la gente. Apartado de todos y de todo. Cuando veía a un desconocido le atacaba con todas mis fuerzas porque pensaba que venía a matarme. Mi vida era una auténtica pesadilla porque no podía distinguir lo que era real y lo que no lo era. Un amigo de mi familia me encontró y me trajo a este centro”, extraído de La Locura de la Guerra, escrito por Antonio Pampliega.

Blogs y enlaces recomendados:

Objetivo Afganistán. Diario de Guerra de Antonio Pampliega

Historias Mínimas de Diego Ibarra

La vida más allá de la batalla de Antonio Pampliega

Diego Ibarra Photographer

Artículos Destacados de Antonio Pampliega y Diego Ibarra:

La locura de la Guerra, por Antonio Pampliega

Quemarse viva para huir del infierno, por Diego Ibarra

Ser mujer en Afganistán, por Antonio Pampliega

Esclavos del Siglo XXI, por Diego Ibarra

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , ,

2 responses to “Afganistán olvidado”

  1. Aurea Mediocritas says :

    Así es. Cuando se van los focos queda el auténtico drama de lo cotidiano. Vivir cada día siendo mujer en Afganistán, un ser invisible O peor aún, ser mujer sin marido, ni familia , deseando ser invisible para los depredadores, incluso para los que la tendrían que proteger.

    Muy sensible y serio el trabajo del Sr. Pampliega

Trackbacks / Pingbacks

  1. Afganistán Olvidado - 30 agosto, 2011

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: