El día que conocí al Maestro, Don Eduardo Galeano

Quince años esperando poder conocer a la persona, a ese Maestro que ha inspirado y descrito tantos momentos de mi vida. El escritor del sarcasmo, el poeta de los otros, el sabio de la ironía. Las palabras de Don Eduardo Galeano son ese espejo de realidad cruel en el cual muchos nos hemos mirado alguna vez y, como salido de la nada, pausado como su voz, aparece por ese largo pasillo mientras cientos de personas han quedado despojadas del sueño de ser atravesados por esos dardos de realidad en una sociedad necesitada de voces como la suya.

Más de cien personas quedan despojadas del sueño de escuchar a Galeano / Foto: Omar Havana. All rights reserved

Más de cien personas quedan despojadas del sueño de escuchar a Galeano / Foto: Omar Havana. All rights reserved

Dentro de su sempiterna camisa azul se adivina un corazón envejecido de experiencia, una mirada, un apretón de manos y esas palabras que llevo quince años esperando decir por fin salen de mi garganta: “Es un placer conocerle, Don Eduardo”, “el placer es mío de tenerles a todos ustedes aquí”, responde.

Con este uruguayo de pura cepa todo transcurre a cámara lenta, tan lenta que embelesa. Solo hay tiempo para un par de respuestas a las que acompaña con su inteligente sonrisa de genio picarón. A pocos metros de donde estamos, casi quinientas personas aguardan con nerviosismo su llegada, “es hora de irme, ya no puedo hacerles esperar más” afirma.

Pocas veces he visto un aforo puesto en pie rompiéndose las manos en aplausos antes de que se haya pronunciado ninguna palabra, sin duda es la mayor prueba de que el conferenciante de hoy es uno de los seres vivos más admirado de este planeta. El Maestro se acomoda en el púlpito reservado a las grandes figuras eclipsando por completo a la persona que lo presenta a la multitud, actuación innecesaria de esos que necesitan estar siempre al lado de un grande para tener su minuto de fama. Sus primeras palabras son de solidaridad, de respeto, de igualdad, “siento en el alma que se hayan quedado cientos de personas fuera, son cosas que pasan, a veces no hay más remedio, y ojalá de alguna forma les llegué el eco de esta voz, leyendo alguna página de un libro nuevo llamado Los hijos de los días”.

El Maestro, Don Eduardo Galeano / Foto: Omar Havana. All Rights reserved

El Maestro, Don Eduardo Galeano / Foto: Omar Havana. All Rights reserved

“Los hijos de los días”, es un título con un por qué, así lo dijo. Una frase que escuchó en una comunidad maya de Guatemala, “la única cultura de las Américas en la que el tiempo funde al espacio”, en la que se afirma que son los días los que se echaron a caminar y ellos nos hicieron a nosotros, y que son de ellos, los días, de los que nace cada historia, “porque nosotros, digan lo que digan, estamos hechos de historias, y mis historias cada día son más cortas”. Y sin elevar el tono, con una cadencia en la voz suave, tranquila, pero preñada de sensatez y cordura El Maestro comienza a narrar alguna de esas historias en la que disecciona la realidad social actual en un viaje diacrónico a través de los 365 días del año.

“En 1887 nació, en Salta, el hombre que fue Salta: Juan Carlos Dávalos, fundador de una dinastía de músicos y poetas. Según dicen los decires, él fue el primer tripulante de un Ford T, el Ford a bigote, en aquellas comarcas del norte argentino. Por los caminos venía su Ford T, roncando y humeando. Lento, venía. Las tortugas se sentaban a esperarlo. Algún vecino se acercó. Preocupado saludó, comentó: Pero don Dávalos… A este paso, no va a llegar nunca. Y él aclaró: Yo no viajo por llegar. Viajo por ir”.

Transcurren los segundos, segundos que su pausada voz convierte en milenios. Pasan los minutos, que se detenga el tiempo. El Maestro continúa su viaje por ese universo de días que son sus historias, mientras, sus palabras provocan las primeras lágrimas de realidad en aquellos que lo escuchan. “La realidad pinta naturalezas muertas, las catástrofes se llaman, naturales. Como si la naturaleza fuera el verdugo y no la victima, mientras el clima se vuelve loco de remate, y nosotros también. Hoy es el Día del Medio Ambiente, hoy junio 5, un buen día para celebrar la nueva constitución de Ecuador, que en el año 2008, por primera vez en la historia del mundo, reconoció a la naturaleza como sujeto de derecho. Suena raro esto de que la naturaleza tenga derechos, como si fuera persona, en cambio, suena de lo más normal, que las grandes empresas de los Estados Unidos, tengan derechos humanos, y los tienen, tienen derechos humanos, por decisión de la Suprema Corte de Justicia desde 1886, o sea, que si la naturaleza fuera banco… ya la habrían salvado”.

Una lectura pausada, rítmica, envuelve a los asistentes en un silencio de expectativas, de la espera por escuchar a un escritor, a una persona, contando una historia. “En 1492 los nativos descubrieron que eran indios; descubrieron que vivían en Latinoamérica; descubrieron que estaban desnudos; descubrieron que existía el pecado; descubrieron que debían obediencia a un rey y a una reina de otro mundo y a un dios de otro siglo; y que ese dios había inventado la culpa y el vestido, y había mandado que fuera quemado vivo quien adorara al sol y a la luna y a la tierra y a la lluvia que la moja”.

Historias cortas y dardos envenenados lanzados a una sociedad que según el propio Galeano dentro de unos años estará llena de viejos con el pene duro y viejas con enormes tetas, aunque nadie recordará para que se usan. El Maestro continua su narrativa invadido por cientos de miradas desnudas ante este icono de la verdad, esporádicamente las manos explotan en aplausos llenos de admiración, mientras pocas son las caras que aun no han sido bañadas por las lágrimas del corazón.

Don Eduardo Galeano firma un ejemplar de su último libro "Los hijos de los días" / Foto: Omar Havana. All rights reserved

Don Eduardo Galeano firma un ejemplar de su último libro “Los hijos de los días” / Foto: Omar Havana. All rights reserved

“A propósito de la guerra contra el terrorismo, parece que estamos todo el tiempo en guerra contra el terrorismo, y uno se pregunta quiénes son, cómo son los terroristas. Bueno, pues en Julio primero del año 2008 hubo un terrorista menos. Porque en ese día, de ese año, el Gobierno de los Estados Unidos decidió borrar a Nelson Mandela de la lista de terroristas peligrosos contra la seguridad nacional de los Estados Unidos. Durante sesenta años, el africano más prestigioso de todos había integrado ese tenebroso catálogo. Y a mi me parece que muy serio no es, porque si este es el arquetipo del terrorista…yo no quiero burlarme ni mucho menos, porque si lo dicen quienes lo dicen, bueno…yo creo que sería más serio celebrar el día contra el terrorismo, ese 11 de Septiembre, pegando carteles por todos los rincones del mundo donde se diga, se busca a los secuestrados de países, a los estranguladores de salarios y a los exterminadores de empleo, se busca a los violadores de la tierra, a los envenenadores del agua y a los ladrones del aire, se busca a los traficantes del miedo”.

Prosiguen las palabras, continúan las historias, El Maestro no se olvida del pueblo saharaui, de las comunidades marginadas, mientras su mensaje se afila aun más, apuntando a esas otras esferas que controlan el Mundo, mientras, invita con profunda tristeza a los aquí presentes a que “adoptemos a un banquerito”. Galeano afirma que cada día está más en contra de la inflación palabraria, por eso sus historias se han convertido en ediciones corregidas y disminuidas. Bajo su peculiar microscopio de análisis realista, Galeano no deja indiferente a los cientos de personas que escuchan atentamente, los ojos húmedos de culpabilidad inocente son la prueba palpable de esta sociedad indigesta de grandes hermanos donde millones de personas siguen soñando en convertirse en la princesa del pueblo.

El final está cerca, pero el Maestro de la pausa, el genio de ingenio, el mago de la palabra guarda ese último as en la manga, esa historia que perforará la mente de los que han confundido el estado de bienestar con ese trasto loco último modelo donde las imágenes son manipuladas por “los miedos de comunicación” a golpe de publicidad y patrañas. Escuchar a Galeano es esa ducha diaria que todos deberíamos disfrutar para purificar el alma corrompida de dinero donde el camino más corto para llegar al éxito casi siempre es la mentira. El final ha llegado, sesenta minutos que parecen dos años, mientras El Maestro se alza, se despide de la Alhambra aplaudiendo a aquellos que hoy han tenido el privilegio de mirar a los ojos a uno de los pocos genios que en estos tiempos impuros de creatividad son tan necesarios y escasos.

Eduardo Galeano se despide aplaudiendo a los allí presentes / Foto: Omar Havana. All rights reserved

Eduardo Galeano se despide aplaudiendo a los allí presentes / Foto: Omar Havana. All rights reserved

“En este mundo al revés, estamos en guerra contra los pobres y no contra la pobreza. Octubre 17 Guerras Calladas, hoy es el día contra la pobreza. La pobreza no estalla como las bombas ni suena como los tiros. De los pobres sabemos todos, en qué No trabajan, qué No comen,  cuánto No pesan, cuánto No miden, qué No tienen, qué No piensan, qué No votan, en qué No creen, solo nos falta saber por qué los pobres son pobres. Será porque su desnudez nos viste, y su hambre nos da de comer”.

Enlaces Relacionados:

Fotogalería de Don Eduardo Galeano. por Omar Havana

Los hijos de los días, por Eduardo Galeano

Una Granada “indignada” estalla en la conciencia de la calle

 

El 12M ha sido esa fecha marcada desde hace meses en el calendario por los indignados de un país, España, que está tocando fondo. Cientos de miles de “indignados” españoles han vuelto a ilusionar a ese medio país que desde hace meses ve cada viernes como sus derechos están siendo fusilados.

Una vez más la Puerta del Sol, ha sido esa entrada principal al Mundo que exige un cambio inminente. Las manos al cielo de una sociedad sometida por políticas pseudo-dictatoriales de gobernantes y bancos han vuelto a ser retorcidas por un sistema donde esos hombres vestidos de azul pueden ejercer libremente su no derecho a dejar cicatrices difíciles de olvidar.

Nadie gana si no ganamos todos / Foto: Omar Havana

Nadie gana si no ganamos todos / Foto: Omar Havana

Medios de todo el Mundo se han hecho eco de las voces indignadas, desde Indonesia a Japón vía Nueva York, con escala en Perú, todos sin excepción han vuelto a acampar junto a vosotros aunque esos otros que dicen tener La Razón sigan empeñados en contar 15 mentiras. Mientras que en Madrid se hablaba con el Sol, en Granada se gritaba Carmen cuando casi diez mil indignados empezaron la marcha desde las Batallas al Triunfo.

Y sí señores, sí, esto si fue una manifestación, y no esas organizadas por sindicatos que representan sus propios intereses, no esas que acaban en mítines donde politicuchos del tres al cuarto se llenan la boca con utopías que ni ellos mismo se creen. Sí señores sí, una vez más el 15M ha demostrado que si alguien puede enderezar el rumbo de este país son ellos. Sí señores sí, que aunque el 15M sea criticado, vilipendiado, o atacado, ellos son los que gritan verdades, y sí señores sí, que aunque muchos les hayan llamado perroflautas, guarros, degenerados y otros miles de adjetivos, son ellos los únicos en este país de princesas de pueblo y panderetas capaces de volver a iluminar la apagada conciencia de una calle necesitada de voz.

El perro del flautista lleva indignado un año / Foto: Omar Havana

El perro del flautista lleva indignado un año / Foto: Omar Havana

Sé que en este momento muchos estarán pensando, ¿pero este no es el mismo Omar que el año pasado los criticó con dureza? Sí lo soy, y no he cambiado, sigo con la misma ilusión apoyando a un colectivo de ciudadanos que lograron hace un año que mi vuelta a España estuviera llena de esperanza, el mismo que criticó aquellos movimientos políticos internos que pocos vieron y que el tiempo ha demostrado que existían, el mismo que recibió amenazas de esos que se suben siempre al carro cuando este va en cabeza por decir que no era el momento de intentar legalizar la marihuana sino el momento de luchar por nuestros derechos, el mismo fotógrafo que fue confundido con un medio de comunicación, el mismo que lleva pensando que el cambio de un país no se puede hacer excluyendo o alejando aquel al que crítica sino escuchando e incluyendo a aquel que no lo apoya. El mismo que nunca criticó al movimiento pero sí a aquellos que querían controlar el movimiento Sí, señores, el mismo. Y por supuesto que sacando punta al lápiz se puede seguir criticando ciertos aspectos de un movimiento que solo lleva un año organizándose, pero como criticar a los únicos individuos a los que no les crece la nariz al hablar de futuro, ¿cómo?

Dentro de unas horas volverá a ser 15M, habrán pasado 365 días desde que una marea amarilla sorprendiera a un país más preocupado porque sus equipos de fútbol asciendan o desciendan que por luchar por esos derechos que cada viernes son robados. Mañana el Sol volverá a lucir con fuerza, y en Granada, mi Granada, Carmen se volverá a vestir de gala, a alzar sus manos al cielo y a gritar “¡que no que no, que no nos representan!

"Carmen" se volvió a vestir de gala / Foto: Omar Havana

“Carmen” se volvió a vestir de gala / Foto: Omar Havana

Todavía hay mucho camino que recorrer, aun resta mucho por conseguir, pero sin duda, sin ninguna duda, si alguien en este país lo puede conseguir sois vosotros 15M, vosotros sin olvidaros que todos, con algunas excepciones como todo en la vida, periodistas, pijos, policías, trabajadores, gente en paro, estudiantes, sobre todo estudiantes, estamos de vuestro lado, porque todos sin excepción soñamos con un país donde los bancos no desahucien, donde los políticos nos escuchen, donde los Gobiernos nos representen, donde los hombres vestidos de azul cambien las porras por abrazos y donde todo ser humano tenga el derecho a que su dignidad no se vea en paro.

Adelante 15M, adelante, y bravo por volver a ilusionar a un país que os necesita, desde que aquí os mando mi apoyo incondicional, ese mismo que desde hace 365 días nunca os he retirado a pesar de mis críticas del año pasado, palabras que no tuvieron otra intención que la de expresar los pensamientos de un “fotero indignado” con un país de equipos de primera y sociedades de tercera. Dentro de poco vuelvo a mi Mundo Olvidado, esa otra realidad donde los críos pasean entre toneladas de basura sus sonrisas eternas, pero no dudéis en ningún momento que desde ese país de rima fácil estaré con vosotros gritando ¡Resistencia!.

¡Resistencia! / Foto: Omar Havana

¡Resistencia! / Foto: Omar Havana

“Queremos celebrar el 1º de Mayo con trabajo”

Las personas con discapacidad quieren disfrutar de una mayor inclusión laboral

 

Así de contundente es la reivindicación de Antonio Tejada, presidente de la Asociación Andaluza Sí Podemos, primera entidad nacional que une a trabajadores, autónomos y empresarios con discapacidad desde marzo de 2009 para reivindicar una mayor participación del colectivo en el trabajo ordinario de nuestro país y así solventar y superar entre todos los actores implicados, los escollos que se van encontrando día a día.

Y es que en medio de una crisis que no parece tocar fondo, encontrar empleo se ha convertido en todo un reto para los casi 5,7 millones de parados que hay en España según la Encuesta de Población Activa, donde en el primer trimestre de 2012 se ha llegado a un 24,44% de desempleo. Pero dentro de estos datos, las personas con discapacidad son sin lugar a dudas un grupo mucho más vulnerable que el resto ya que junto a la escasez de ofertas de empleo, se suma la dificultad de hacer frente a la discriminación a la que son cometidos por prejuicios, falsos estereotipos y últimamente los recortes que dificultan aún más la inserción del propio colectivo.

Antonio Tejada, en la presentación en el día de ayer a la asamblea de socios en Granada donde se aprobó por unanimidad estar presentes en los actos de reivindicación de los derechos de los trabajadores, manifestó públicamente que “queremos celebrar el 1º de Mayo, Día Internacional del Trabajo, trabajando, como cualquier ciudadano, como cualquier trabajador, no como eternos desempleados que solo tenemos opción a pensiones y ayudas. Queremos trabajar, y que se cumpla de una vez por todas la LISMI ya que esto provocaría un mayor crecimiento en la inserción laboral de las personas con discapacidad, creando empleo, ejemplos de superación y de integración estable. Dignidad, respeto y futuro para nuestro colectivo, que ya va siendo hora”.

También se pidió un esfuerzo desde la Asociación Sí Podemos para que se cumpla la legislación vigente en cuanto a accesibilidad universal se refiere, “ya que estamos ante el eslabón perdido de la integración laboral que provoca la falta de accesibilidad. Esto dificulta las opciones reales de trabajo y de inclusión de la personas con discapacidad”. La aplicación de estas medidas de accesibilidad universal y su obligado cumplimiento podrían ser además un motor económico y de crecimiento de empleo para ciertos sectores profesionales.

Estudios sobre inserción laboral

Para reforzar este argumento, el portavoz de los trabajadores con discapacidad se apoya en dos recientes estudios publicados durante este primer trimestre del año. El informe ‘Discapacidades e inclusión social’ elaborado por la Fundación La Caixa y Carlos Pereda, publica que el paro entre personas con alguna discapacidad se eleva hasta el 40% así como las discapacidades sobrevenidas antes de la jubilación están relacionadas con condiciones precarias de vida y de trabajo. El estudio también refleja que la tasa de paro de estas personas duplica a la de la población general y que casi un millón de ellas no tiene ningún tipo de ayuda, con lo cual se reduce mucho su nivel de emancipación. La cuarta parte de las personas en edad laboral que sufre discapacidad se ha sentido discriminada.

El nivel de estudios de las personas con discapacidad es mucho más bajo que el de la población general. Del millón y medio de personas que se encuentran en edad laboral, el 7% son analfabetas (lo es el 1% de la población general) y una cuarta parte no ha terminado la primaria.
Las cifras hablan solas: la tasa de actividad del colectivo a finales de 2010 era del 36,2%, frente al 75,9% de la del resto de la población, es decir, es 39,7 puntos porcentuales inferior. Ello demuestra que muchas personas con discapacidad no confían en la posibilidad de encontrar empleo y ni tan siquiera lo intentan. Pero también da cuenta de otra conclusión: las que sí buscan trabajo (ese 36,2%) lo hacen porque verdaderamente tienen ganas de encontrar una ocupación y orientan todos sus esfuerzos a tal fin.

A diferencia de lo que podría suceder con el resto de la población, entre los demandantes de empleo con discapacidad no hay lugar a la dejadez o a la desidia, sino que se caracterizan por la tenacidad, el esfuerzo y la orientación a resultados. No hay que olvidar que muchos de ellos podrían vivir del subsidio que reciben, y que si desean trabajar es porque realmente quieren demostrar su valía y contribuir al desarrollo social.

Otro estudio a destacar es el informe elaborado por la Fundación Adecco ‘Discapacidad y formación en tiempos de crisis’ y presentado el pasado mes de febrero. Actualmente, y a la luz de estos datos, las personas con discapacidad están apostando por atenuar las diferencias y el mejor modo de hacerlo es incrementar su formación, obteniendo un título que le ayude a competir en el mercado laboral. Nada más y nada menos que un 66,7% de los encuestados está recibiendo cursos para ser más competitivo en el mercado laboral. Y un 80% confía en que esta formación será su trampolín hacia el mercado laboral.

Además, hay que añadir el hecho de que las personas con discapacidad ven reforzados valores como el esfuerzo, la motivación o el afán de superación, cualidades que se convierten en garantía de éxito cuando se trasladan al ámbito empresarial.

Sí Podemos / Foto: Omar Havana

Sí Podemos / Foto: Omar Havana

España me duele

“Me duele España” – decía Unamuno -; “¡soy español, español de nacimiento, de educación, de cuerpo, de espíritu, de lengua y hasta de profesión y oficio; español sobre todo y ante todo”.

España sigue doliendo, quizás más que nunca. Casi cinco millones de españoles sufren día a día las consecuencias de unos pocos sin vergüenzas que han hecho que este país se parezca más a la España que Unamuno recitaba que a esa “España va bien” de la que presumían esos políticos que comenzaron la burbuja en la que se encerró nuestro futuro.

España duele al ver que los que deben representarnos, nos utilizan para su propio beneficio. España duele cuando personas de la casa real eligen el “talonmano” como deporte olímpico. España duele cuando los jornaleros andaluces son humillados al romper el “alba” sobre sus cosechas. España duele cuando la mayoría no votante es gobernada por la minoría absoluta de un sistema donde uno más uno nunca hacen dos. España duele, España duele.

Me duele al ver que compañeros son ninguneados cuando se juegan la vida, me duele a leer que la información vale menos de un euro, me duele al escuchar las críticas a las imágenes de la realidad mientras nos rodeamos de gigantes posters de héroes en pantalones cortos que ganan El Mundial, me duele al ver que El ‘nuevo pelo’ de Hilario Pino hace furor en El Mundo y que lo que pasa en el “otro” mundo es mejor no contarlo.

España me duele al ver que la educación se paga con violencia, que la sanidad depende de los años que vivas, me duele que se pida un esfuerzo a los que más necesitan nuestra ayuda, que un elefante tenga que morir para poner en entredicho a esos chupópteros bautizados como realeza.

Me duele escuchar a una víctima de la dictadura afirmar que entonces se vivía mejor que ahora, sí, como un gran compañero me afirmó en esa “Primavera” de la que aquí deberíamos aprender: “España me duele”.

Pero sobre todo, me dolerá en unas pocas horas, entonces España gritará de alegría, no por haber conseguido la libertad que se nos está robando, no porque se haya reducido el número de parados, no porque los bancos hayan dejado de jugar con nuestras vidas, no porque el Gobierno haya por fin escuchado al pueblo al que debe representar. En unas pocas de horas España me dolerá en cada Gol que esos millones sin libertad celebrarán como si su vida por fin se hubiera solucionado…Y es que señores y señoras, España tiene lo que se merece, un país donde hemos confundido el estado de bienestar con el diseño de una televisión de plasma, donde pensamos que luchar por la libertad es colgar una foto de Rajoy haciendo el idiota en un muro de Facebook, donde comparamos una primavera donde chavales de corta edad preferían morir antes de vivir sin libertad, con un invierno donde las manifestaciones eran utilizadas para el beneficio de sindicatos que rara vez defienden al ciudadano.

Pero mañana ese GOOOOOLLLLLLLL!!!!!! de un argentino bajito o de ese chulo portugués hará olvidar esos otros goles por la escuadra de un Gobierno empeñado en acabar con el futuro de un país del que un día me sentí orgulloso. Hoy somos el chiste de Europa, ese país donde no te puedes quejar, un país de princesas de pueblo en el que la mayoría solo grita: Sálvame.

Sí señores sí, España me duele……me duele España.

España me duele / Foto: Omar Havana. All Rights Reserved

España me duele / Foto: Omar Havana. All Rights Reserved

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