Tag Archive | interview

Entrevista con la periodista egipcia Shahira Amin: “seguiré luchando por dar voz a aquellos que no la tienen a pesar de las amenazas”

Shahira Amin, periodista egipcia, ha trabajado para la televisión estatal de Egipto, Nile TV, entre 1989 y 2011, ha sido un colaboradora freelance para el programa de la CNN, “Inside Africa” desde 2002. Amin ha producido artículos de fondo sobre la mutilación genital femenina, la situación de los refugiados sudaneses, la discriminación contra los coptos en Egipto, la disputa por el agua del Nilo y la influencia wahabí en la cultura egipcia y las artes, entre otros. Ha ganado dos veces ganadora del premio al mejor reportaje de la CNN (2004 y 2008). También ha sido reconocida por la UNICEF por sus esfuerzos para mejorar la situación de las mujeres y los niños de su país (certificado de reconocimiento, Beirut 2009). Entre sus entrevistas más destacadas figuran las realizadas a la secretaria de Estado de Estados Unidos Hilary Clinton, el presidente ugandés Yoweri Museveni, al ex presidente de Ghana, John Kufuor, o al ex primer ministro de Malasia Mahathir Mohamed, entre otros, pero sin duda ha sido la entrevista al soldado israelí Gilad Shalit la que más fama le ha dado. Shahira renunció a su trabajo en Nile TV el 3 de febrero en protesta por la cobertura de la televisión estatal de la revuelta popular en la plaza Tahrir. Actualmente vive en Egipto y tiene dos hijos y durante esta pasada semana ha estado en la ciudad española de Granada, participando en las jornadas sobre la situación de la mujer en las primaveras árabes que la Fundación de altos estudios árabes, Fundea, ha organizado en la ciudad de la Alhambra.

En una entrevista en exclusiva, Shahira ha compartido sus puntos de vistas sobre asuntos como el régimen militar que gobierna en su país desde la caída del dictador Mubarak, “Cuando salimos a la calle el 25 de Enero, queríamos poner un fin a la brutalidad policial, queríamos nuestras libertad, el fin de la corrupción, queríamos recuperar nuestra dignidad y ahora con el régimen es como si la cabeza hubiera caído, pero el cuerpo sigue intacto, de hecho, el número de personas llevadas ante los tribunales militares es incluso superior a los 12.000, una cifra mucho mayor que el total de personas juzgadas durante los treinta años de Mubarak”.

En su lucha constante por la defensa de los derechos de la mujer árabe, Shahira se siente orgullosa del paso hacia adelante que han dado en la primavera que ha derrocado gobiernos dictatoriales como el de Mubarak, “somos más de la mitad de la sociedad egipcia, y como todo el mundo sabe fueron dos mujeres,  quienes encendieron la primera llama de la revolución egipcia, fueron las mujeres en Tahrir juntas hombro con hombro con los hombres las que lucharon por la caída del régimen de Mubarak y ahora Buthaina Kamel es candidata a la presidencia de mi país, Buthaina sabe que probablemente no gane las elecciones, ya que Egipto quizás no esté preparado para tener una mujer como Presidenta, pero está haciendo esto para romper definitivamente los esquemas que han limitado a las mujeres en nuestra sociedad”.

La sonrisa constante de Shahira  desaparece cuando hablamos de un tema que sin duda más controversia ha creado en el nuevo Egipto, los test de virginidad que el gobierno militar de Egipto está realizando a las mujeres de la plaza Tahrir, “esto ha creado un gran impacto en la totalidad del país, en total 17 mujeres de entre las protestantes fueron obligadas a someterse a los test de virginidad. Lo que averigüé después, es que esto eran procedimientos rutinarios en Egipto, que cualquier mujer llevada a prisión debe someterse a estos test, para así poder probar si han sido o no violadas en prisión, lo que es una cosa terrible y una violación de los derechos humanos de la mujer egipcia, y esperemos que nunca vuelva a pasar”.

De todos los trabajos que Shahira ha realizado, sin duda la entrevista al soldado Gilad Shalit ha sido el que más repercusión ha tenido, recordemos que este soldado fue intercambiado por 1027 prisioneros palestinos en una maniobra de la que se ha escrito de casi todo, pero que mejor que la primera periodista en entrevistar a Gilad para poder saber lo que realmente pasó en el paso fronterizo de Rafah, “parece que todo lo que hago está destinado a crear controversia, cuando dejé mi posición en Nile TV hubo controversia, cuando saque a la luz los test de virginidad hubo controversia, cuando entrevisté a Shalit hubo controversia, todo mi trabajo parece estar rodeado de controversia y la historia de Shalit fue la que más controversia ha creado de todas las que he cubierto hasta ahora. Fue una oportunidad que ningún periodista hubiera dejado pasar, yo estaba ahí, en el lugar apropiado en el momento justo. Pienso que más periodistas deberían tomar la iniciativa de interesarse por el otro lado ya que sin comunicación ni dialogo siempre existirá esta barrera de odio y desconfianza que nos separa a todos, una barrera que solo podemos derribar hablando los unos con los otros”.

Desde que dejó su posición en Nile TV, Shahira vive bajo la sombra de la amenaza constante. Para muchos este sería un motivo suficiente para suavizar las temáticas de las que habla, sobre todo si tenemos en cuenta que Shahira es madre de dos hijos, sin embargo, Shahira está determinada en continuar con su lucha por la verdad, “es parte de nuestra misión la de dar voz a aquellos que quieren tener una voz,  esto no pasaba bajo el régimen de Mubarak, el pueblo egipcio nunca fue escuchado, y el país solo tenía la voz de la dictadura, así que ahora espero que a través de mis programas y de mi voz, el pueblo Egipto tenga también la oportunidad de tener una voz”.

Shahira Amin contempla como cientos de miles de personas han vuelto a tomar la Plaza Tahrir de El Cairo / Foto: Omar Havana

La sonrisa vuelve a su cara, cuando le llegan las noticias desde la plaza Tahrir de El Cairo, allí cientos de miles de compatriotas han vuelto a tomar la famosa plaza para protestar contra las maniobras del Ejército para prolongar su permanencia al frente del país, “si tuviera un micrófono ahora mismo y me estuvieran escuchando en Tahrir solo les diría: Continuad las protestas, pero continuadlas pacíficamente, luchad para que vuestras demandas sean escuchadas hasta que consigáis los objetivos por los que estáis en Tahrir”.

*Medios interesados en la entrevista completa pueden contactar con Omar Havana en omarhavana@mundoolvidado.com (disponible audio, texto y fotografías).

Prohibida la reproducción parcial o completa de esta nota, Todos los derechos reservados.

Fawzi al Issawi, refugiado y mejor jugador de fútbol de la historia de Libia

Corría los años setenta cuando un niño llamado Fawzi comenzó a dar patadas a un balón, tenía nueve años y como cualquier crío de esa edad soñaba día y noche con convertirse un día en futbolista profesional.  1974 marcó su debut como futbolista profesional, allí entrenado por un serbio Fawzi fue adquiriendo las cualidades que lo han convertido en el mejor jugador de fútbol de la historia de Libia. En 1977, sería convocado por primera vez para formar parte del equipo nacional de su país, Libia.

Recuerda con cariño, los amistosos jugados contra el Sevilla y el Cádiz, ambos con victorias españolas. Sonríe mientras nos cuenta como vivió como un espectador más el Mundial de 1982 en España, como allí descubrió al que según él ha sido el mejor jugador de todos los tiempo, el brasileño Zico. Ese mismo año, fue elegido mejor jugador de la Copa de África, donde su equipo, la selección nacional de Libia, llegó a la final que perdió 7-6 en la tanda de penaltis contra una Ghana donde despuntaba una estrella llamada Abedi Pelé.

Fawzi Al Issawi posa con una camiseta de Fernando Llorente donada por el Athletic de Bilbao / Foto: Omar Havana

Con su equipo nacional estuvo a punto de jugar un Mundial, el de México 1986, quedando fuera en el último partido de clasificación contra la Marruecos de Badou Zaki. Tres años después dejaría el que ha sido el equipo de su vida, la selección nacional de Libia. Han pasado 22 años desde entonces, y el que ha sido el mejor de los jugadores libios de la historia hoy conviven en la ciudad tunecina de Tataouine como un refugiado más de una guerra que está destruyendo su país.

Hace tan solo unos días, la selección nacional de Libia daba su apoyo a los rebeldes libios, “ellos son un símbolo para la juventud de Libia, hace unos día visitaron la población de Nalut, situada en las montañas de Nafusa, lo que ha ayudado a subir la moral de los luchadores de la libertad libios, no solo en Nafusa sino en el país entero”, afirma Fawzi.

“En la época de Gaddafi, cualquier deportista importante siempre estaba a la sombra del régimen, nadie podía destacar, aquellos famosos eran silenciados por el dictador. Ahora, es la oportunidad perfecta para que muchos de ellos vuelvan, para que renueven el deporte libio, para que mejoren el futuro de un país que ama el fútbol. Tenemos el ejemplo de la selección nacional, ellos llevan planeando dar el apoyo a los rebeldes desde hace mucho tiempo, la revolución pertenece a todo el mundo, y queremos mostrar que somos también parte de esta causa”, confiesa Al Issawi.

Mañana empezará un torneo de fútbol en la ciudad de Tataouine, allí los niños refugiados competirán durante dos días en los campos del centro cultural de la ciudad por un trofeo que supondrá el comienzo de muchos sueños, niños que quizás algún día ocupen el lugar que hasta ahora ha estado reservado a Fawzi, “con este torneo solo pretendemos traer felicidad a los niños, seguiremos jugando campeonatos aquí, pero soñamos con uno más grande, uno en el que jueguen todos los niños de mi país, un torneo que celebraremos en Libia el día que Gaddafi nos deje vivir en libertad”, se despide el que fue un día llamado “diamante negro”, Fawzi al Issawi, el mejor jugador de fútbol de todos los tiempos en Libia, el refugiado al que todos los niños libios se quieren parecer.

Egipto: Dyaa Muhamed y Mohamed Hossam El-Din, dos periodistas de raza

Hoy se cumplen doce días desde que los faraones salieron de sus pirámides para pedir el final de un régimen dictatorial que dura treinta años. Muchas son la voces anónimas que gritan en contra de Mubarak, muchos los corazones que se solidarizan con un pueblo oprimido por los intereses económicos de las grandes potencias mundiales. En estas casi dos semanas de revolución, muchas han sido las personas que me han contado de primera mano, lo que allí sucede, la mayoría de ellos, dominados por el miedo, han preferido seguir en el anonimato, aunque dos de ellos, el fotógrafo Mohamed Hossam El-Din y el periodista Dyaa Muhamed, un chaval de tan solo 22 años, han querido dar la cara sin temer por su vida, algo que en la pasada madrugada del viernes pasó factura a uno de ellos.

Violencia Injustificada / Foto: Mohamed Hossam El-Din

Violencia Injustificada / Foto: Mohamed Hossam El-Din

Corrían las tres de la madrugada, cuando Dyaa acompañado de su cámara de fotos salió hacia la plaza Tahrir en el centro de El Cairo para facilitar a todos mis lectores unas imágenes que el régimen de Mubarak intenta ocultar a toda costa. En ese momento, fui consciente del peligro que pasaba este intrépido periodista. Tuvieron que pasar más de 15 horas hasta que volví a tener noticias de él. Antes me contaba que habían crecido rumores sobre la creación de un nuevo partido político por parte de las juventudes del 25 de Enero, algo que le hacía una ilusión especial y le dotó de fuerza para intentar poder ponerme en contacto con uno de los supuestos líderes de esta nueva formación. Casi un día más tarde, un escueto “perdón por no tener las fotografías, ayer me arrestaron” fue todo lo que me pudo decir, desde entonces el silencio, de nuevo, ha vuelto a ser nuestra única vía de comunicación, algo que me hace temer que las represalias de los seguidores del presidente egipcio se hayan dirigido otra vez hacia él, como hacia otros muchos compañeros que en estos días se ven bajo la influencia del terror que los violentos seguidores del Presidente han impuesto como ley.

Dyaa me contaba hace días como estaba viviendo el presente en la capital de Egipto, como se veía forzado a esconderse en edificios para poder contemplar con sus ojos lo que en su país estaba sucediendo. Está harto de que sus palabras se censuren, de que su mensaje no sea escuchado, y con en un emotivo mensaje me afirmaba, “respeto tu apoyo, Omar, tus palabras de ánimo son como una medalla al valor colgada en mi pecho, aunque por desgracia, hay mucha gente empeñada en tirar por tierra todo nuestro esfuerzo. Por favor Omar, dile al Mundo entero que no apoyen a Mubarak, su política no supone estabilidad para nuestro país, los medios nacionales nos tratan como traidores al régimen, es una de la mayores injusticias que estamos sufriendo”.

Fue una larga conversación, de la que salió el siguiente artículo que el mismo escribió. En ella me confesaba que “la gente en Egipto está mal informada, lo que está provocando el odio entre nosotros, la violencia está escalando, y nos estamos empezamos a matar los unos a los otros”.  No confía de los medios de comunicación árabes, dice que son solo herramientas de un sistema que solo quiere confundir a la multitud, “medios como Al Jazeera o Al-Arabiya son fuentes de conspiraciones y rumores”.

“Tenemos miedo de que Mubarak esté solo jugando un juego, que al final consiga convencer a la mayoría del país y  que posteriormente silencie para siempre a todos los que nos hemos atrevido a expresar nuestra opinión libremente” afirma. “Solo quiero mandar un mensaje al Mundo, no creáis a Mubarak por favor, él no supone estabilidad para nuestro país, tengo miedo de que cuando todo esto haya pasado, la sangre vertida en la plaza Tahrir cubra el Nilo de rojo. Puedo oler la libertad, pero ¿cuántas vidas se llevará en su camino?”.

La fuerza de sus palabras trasmitían el espíritu del pueblo árabe, cansado de represión por regímenes impuestos por los llamados a sí mismos “países del primer Mundo”. Su lucha, pero sobre todo su paz son un ejemplo a seguir por la población de los países asentados en el conformismo absoluto, y en donde la imagen de estos otros países ha sido distorsionada según los intereses de los Gobiernos que nos dibujan al árabe como fundamentalistas radicales creyentes en la violencia como justificación a todo, nada más lejos de la realidad, como se interpreta de las palabras de este joven periodista. “No queremos que Mubarak sea exterminado, solo queremos que deje paso a un nuevo líder que represente a nuestra sociedad como se merece, él lucho en 1973 por nosotros, algo por lo que merece nuestro respeto, pero su final ha llegado y él debe aceptarlo y dejar el poder sin hacer ruido. Creemos que Amr Moussa es ese hombre que nos debe guiar hacia el futuro, no pensamos que Al Baradei sea el candidato acertado, no confiamos en él, sabemos que es una marioneta más de los Estados Unidos, y sabemos que este país tiene mucho interés en nuestra nación, somos un punto estratégico para el control de esta zona del Mundo, y no creo que a ellos les interese tampoco lo que está sucediendo. Israel controla todo en esta región, e impone el miedo y el chantaje como moneda de cambio a países como el nuestro”.

De Mohamed Hossam El-Di podría decir muchas cosas, todas buenas, pero como magnifico fotógrafo que es, prefiero que las palabras sean el recuerdo de una amistad que comenzó hace días durante esta revolución, y que sus imágenes sean el mensaje que mejor explica el sentimiento de un pueblo que grita Libertad.

Artículo de Dyaa Muhamed, escrito el pasado jueves 3 de Febrero de 2011:

Millones de egipcios salen a la calle de nuestro país, objetando lo que ellos llaman “30 años de injusticia y opresión bajo el Gobierno de Mubarak”.

El martes fue el día cuando la revolución empezó, y el viernes la jornada elegida para que la Violencia controlara la situación.

Tahrir Square es la plaza principal en Egipto, y la testigo fundamental de los acontecimientos principales de la revolución egipcia.

El viernes la policía se enfrentó de muy diversas maneras a los pacíficos protestantes con violencia, lo que hizo que en la multitud escalara el sentimiento de odio hacia el régimen.

Nosotros solo demandábamos el final de las torturas en las dependencias policiales y una reforma de la situación económica, anulando el sistema de Mubarak.

Después de tres días, Mubarak tomó algunas decisiones que complacieron a parte de los manifestantes pero que en los ojos de otros fueron solo palabras sin ningún mensaje, seguíamos exigiendo un cambio en el sistema, para nosotros el principal y único problema de la situación de la sociedad en nuestro país.

El toque de queda fue impuesto, y el miedo causo estrés en muchas de las personas que los medios de comunicación egipcios intentaban desacreditar, asociándolos con la palabra “traidores”, lo que enfureció a un pueblo que empezó a luchar directamente con las fuerzas opresoras.

Los manifestantes son atacados

Los manifestantes anti-gobierno no estaban convencidos. Acusaban al gobierno de animar, o al menos de permitir, a los seguidores pro-Mubarak de acudir a la plaza y atacar a los pacíficos ciudadanos.

Durante la mañana del pasado jueves, el ejército egipcio apareció para impedir a todos los manifestantes de entrar en la plaza Tahrir. Entre ellos estaba un joven de 20 años de edad, de profesión ingeniero informático, “la violencia es exagerada”, decía, “todo el área está lleno de seguidores de Mubarak”.

Objetivo principal, los periodistas

Los seguidores de Mubarak han elegido como objetivo número uno a los periodistas, amenazando y maldiciendo a los reporteros. Acusan a los informadores de instigar la revolución.

Con la policía fuera de las calles durante varios días en las primeras jornadas de esta semana, los manifestantes disfrutaron de una libertad sin precedente en nuestra nación para expresar el enfado hacia Mubarak. El pasado jueves, agentes de paisano empezaron a sembrar el pánico en la calles, amenazando a todos aquellos que se atrevían a expresar su opinión a la prensa extranjera allí presente, señal inequívoca de que la vieja policía estaba de vuelta en El Cairo.

Más de 1000 heridos y seis muertos en la plaza Tahrir por los aliados de Mubarak, quienes usaron todo tipo de armas contra los manifestantes.

Las demandas del pueblo egipcio

La sociedad egipcia quiere un nuevo Gobierno que hable a la ciudadanía, no solo a la oposición política, y quieren que el Mundo entero sepa que la violencia proviene de los aliados de Mubarak, y no de los pacíficos egipcios que solo piden paz, democracia y libertad.

“Los seguidores de Mubarak atacan a los ciudadanos de nuestros país y los hombres y mujeres de los medios de comunicación, no somos bárbaros sin corazón”, afirma un joven en la plaza. La violencia solo apareció cuando los seguidores del presidente tomaron las calles, quienes utilizaron una sucia trama política para gobernar este país.

Muchos son los que están arriesgando sus vidas para que el Mundo entero sepa la verdad de la situación en Egipto. Personas cansadas de vivir bajo la opresión, personas como Dyaa o Mohamed. A ellos, desde los más profundo del mi corazón les doy las gracias. A ellos y a todos los egipcios que siguen luchando por la libertad y la democracia doce días después les mando mi fuerza. A ellos y a todos los compañeros periodistas que en estos días están siendo perseguidos, arrestados, apaleados o incluso asesinados, como es el caso de Ahmad Mohamed Mahmud, les mando todo mi apoyo y sobre todo, mi admiración.

Fotografías de Mohamed Hossam El-Din:

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Egipto: Los Gritos de la Libertad

La pasada noche ha sido una de las más intensas de mi vida. La distancia que separa mi casa en la antigua capital del Mundo Árabe, Granada, del país de los Faraones parece haberse acortado más que nunca. El sonido de los tanques, el llanto de los disparos, los gritos de libertad llegan a mis oídos como balas de impotencia, mañana debería estar en El Cairo, en 24 horas mi cámara debería estar echando humo captando en silencio la verdad, aunque la actualidad en el Mundo Olvidado asiático ha cambiado mi destino, dentro de unos días mis pies volverán a pisar suelo camboyano, donde otra revolución en silencio se vive día tras día en forma de un niño que pasó a ser un adulto el mismo día en que nació.

Anoche, Al Jazeera me acercó al horror de la barbarie, sus imágenes hicieron que mi alma estuviera en Tahrir Square, pero fueron los llantos del pueblo egipcio los que hicieron que mis ojos se inundaran de soledad. Fueron las palabras de una nueva amiga, las que me acercaron a esa realidad que el pueblo de Egipto vive desde hace más de 30 años, que volviera a sentir el dolor de una dictadura, que me acordara de esa revolución roja que viví en Bangkok no hace mucho tiempo. Aunque eso fue anoche, es fácil escribir cuando las balas no sobrevuelan nuestras cabezas, es fácil escuchar cuando el calor de un hogar en paz es tu compañero. Sí, es fácil ser mensajero de quien realmente está luchando por la Justicia, de quien arriesga su vida por una democracia que solo han visto en las películas. Esta es la historia de mi nueva amiga.

Los gritos de la Libertad / Foto: AP

Los gritos de la Libertad / Foto: AP

Ayer 2 de Febrero cumplía 32 años, su nombre quedará oculto en mi memoria para proteger una integridad que corre peligro, sus palabras el mayor mensaje de paz que mis oídos nunca han escuchado, mi recompensa su confianza, su regalo la libertad, y en su tarta de cumpleaños los cócteles molotov son las velas que debe soplar. Nunca estuvo en una revuelta, nunca fue una activista, pero solo 30 minutos después del discurso del dictador Mubarak temió por su vida. Me cuenta que una reunión cambió el destino de esta Revolución, en algún lugar de Egipto, en alguna oficina de una gran petrolera controlada por el Gobierno se tramó lo que está sucediendo. Desde allí se fletaron autobuses hacia la plaza Mahmoud, allí empezó el movimiento pro-Mubarak.

Su hermana trabaja en un hospital del Gobierno, uno de los más grandes de Egipto. Solo en su departamento más de 150 personas han muerto, “el número de asesinados por el régimen es mucho mayor que el que cuentan los medios de comunicación internacionales, desde el primer día del conflicto reciben numerosos heridos por bala, aunque no pueden considerarlos como tales, ya que la policía debería ser notificada de ello y abrir una investigación, y durante cinco días las fuerzas policiales han desaparecido. Los hospitales se están quedando sin sangre para las transfusiones, y pronto, incluso los medicamentos serán escasos”, me afirma entre lágrimas.

“Creo que ya sabéis que las cárceles han sido abiertas desde el pasado viernes, todos los policías que las controlaban han desaparecido, y los criminales campan por donde quieren, tenemos que defendernos de estos animales. Los hombres ocupan las calles durante toda la noche, hacen turnos para defender nuestros hogares. Una persona fue asesinada hace dos días por uno de estos criminales en Heliopolis, un amigo y sus vecinos fueron atacados en Mohandeseen con una ametralladora, tuvieron que correr, se ocultaron detrás de algunos coches aparcados en la calle y gracias a Dios pudieron salvar su vida”.

“Tenemos miedo de que el Mundo nos quiera como estamos, ciudadanos sin derechos que viven bajo la dictadura de un tirano, el asunto es demasiado político y sabemos que está relacionado con Israel y sus intereses, por eso nuestra lucha será hasta el final”, afirma con tristeza. “No podemos parar de llorar, solo esperamos que no nos desconecten del Mundo el próximo viernes, cuando suceda el llamado “día de la salida o de la limpieza”. Han dado la oportunidad a Mubarak de rendirse antes de este día o le forzarán a salir, probablemente con otra marcha de un millón de personas como pasó el pasado martes, pero no estoy segura de que esto vaya a suceder, después de esta masacre en la plaza Tahrir. No estoy segura si quedaremos algunos supervivientes o si la gente abandonara después de lo que está sucediendo esta noche”.

Pasadas unas horas de la pasada madrugada, la agencia Reuters afirmaba que francotiradores estaban disparando contra la multitud en la bautizada como plaza de la liberación, un rumor que se extendió como la pólvora y al cual mi nueva amiga contestaba, “no puedo afirmarte que esto sea verdad, aunque sí es cierto que se ven mirillas láser apuntando desde algún tejado, pero no te puedo afirmar que sean francotiradores”. Este es el mayor problema que estamos encontrando en un Mundo que quiere saber la verdad, la información nos llega distorsionada por unos medios de comunicación que hace mucho tiempo dejaron de ejercer el periodismo para venderse al mejor postor.

¿Cómo te sientes en estos momentos? “Mi corazón está roto, el ejército nos ha traicionado, somos personas pacíficas, la plaza está llena de mujeres, no puedo creer que esto nos esté pasando, dicen que hay bebés de corta edad entre nuestra gente, pero no lo puedo asegurar, estoy intentando hablar con una de mis mejores amigas al otro lado de Tahrir, donde yo me encuentro, pero no puedo conectar con ella, suplico que se encuentre bien, por favor”.

¿Es Al Baradei vuestro futuro? “No, no lo es, el Mundo se empeña en decir que él es la solución a nuestros problemas, pero como una persona que lleva tantos años fuera de Egipto puede entender a su pueblo, no confiamos en él, todos creemos que es otra marioneta de los Estados Unidos. En mi opinión nuestro líder debería ser Amr Moussa, el antiguo Ministro de Exteriores, aunque tampoco sé si debemos confiar en él, aunque creemos que al menos, es una persona honesta”.

¿Qué piensas del papel de Naciones Unidas en este asunto?, “Naciones Unidas, Estados Unidos, ambos son las caras de una misma moneda, qué puedo pensar de ellos, si no encuentro ninguna diferencia entre ambos”.

¿Los tanques han tomado parte de la ciudad según Al Jazeera, tienes miedo? “Cuando vimos los tanques por las calles de El Cairo, nos alegramos, nos sentimos seguros, pero después de ver lo sucedido en las dos últimas noches, sabemos que nos han traicionado. Creíamos que estaban ahí para ayudarnos, para defender nuestros derechos, pero de repente, dejaron a los pro-Mubarak entrar en la plaza Tahrir, hasta hace dos días nadie se podía acercar aquí sin que le controlaran la identificación y las pertenencias que llevaban, y de repente, como salidos de la nada, los que están a favor del dictador aparecieron en sus camellos, armados con cuchillos y espadas, ¿es qué el ejército no se dio cuenta de estas armas?”.

Internet ha sido restaurado, ¿piensas que durará mucho? “Creemos que nos han devuelto Internet para permitir a los jóvenes que luchen juntos, quizás para mantenernos ocupados mientras ellos preparan el ataque final, de repente creímos que nos habían devuelto nuestros derechos, que éramos libres para contar la verdad, que después del discurso de ayer de Mubarak, todo se calmaría, me fui a dormir con una sonrisa, pero al despertar toda mi esperanza se convirtió en llanto y ahora sé que con este hombre en el poder, Egipto no tiene futuro. Mi odio por el régimen se incrementa hasta más no poder, sobre todo después de ver la masacre de esta noche. Mubarak ha conseguido separarnos como pueblo, los ciudadanos llaman a la paz, pero no puedo haber paz en el país con este diablo en el poder”.

Perdona que te haga esta pregunta, pero ¿estás dispuesta a morir por la libertad de tu país? “No lucho solamente por la libertad, estoy dispuesta a morir por defender mis valores, no tengo miedo a perder mi vida, no tengo libertad desde que nací, llevo mucho tiempo muerta en vida. Haré lo que haga falta por la Justicia, por la Humanidad, por la Verdad”.

En tu opinión, ¿qué debería pasar a Mubarak en el futuro? “Sabes, no me importa, solo quiero que abandone este país pacíficamente, y que la nación sea mandada por una persona que se preocupe por su pueblo, nadie ganaría nada si él es asesinado o si escapa. Aunque si devolviera todo el dinero que ha robado a los pobres, pienso que se haría justicia. Su mayor castigo es la vergüenza de haber tratado a su pueblo como lo ha hecho, su conciencia será su condena. Ha robado mucho dinero, y no quiero pensar cuanto es en total, si lo supiera, mi odio sería justificado y no quiero sentir esa sensación dentro de mí”.

Han pasado más de tres horas desde que comencé a hablar con esta valiente guerrillera de la paz, sus palabras mezcladas con llanto se han clavado muy dentro de mí, su lucha es un ejemplo para el Mundo loco en el que vivimos, su renuncia a la violencia un mandamiento a seguir. Me queda una última pregunta, un último deseo, darle voz a esta garganta silenciada por el miedo. Imagina que el Mundo entero te escucha, ¿qué te gustaría decir? “Los faraones están de camino, por favor, esperarnos, pronto seremos una nación Libre”.

Me despido de ella entre lágrimas, admirando su coraje y determinación, es envidiable la lucha del pueblo egipcio por recuperar sus derechos robados en 1981. Que mejor frase para despedir este artículo, que el lema de Paulo Coelho que reza mi amiga en su perfil de Skype, “Si todavía está presente en tu mente, merece la pena correr el riesgo”.

Shukran Egipto, Shukran

A %d blogueros les gusta esto: