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Olvidados

Los olvidados de la guerra de Libia

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“El temor a la guerra es peor que la guerra misma.” Séneca

La voz de los refugiados de Libia en Tataouine: entrevista con el Dr. Fathi

Hace menos de dos meses su mensaje conmovió a los allí presentes, su sonrisa era un halo de esperanza a la extrema gravedad en la que vivían los refugiados de su país, Libia, acogidos en la ciudad de Tataouine. Sin su ayuda seguramente todo hubiera sido mucho peor, armado solo con su humanidad y su corazón, el Dr., Fathi coordinaba a los miles de refugiados que llegaban a la ciudad tunecina de Tataouine como si de un experto se tratara.

Ha pasado el tiempo y su sonrisa sigue siendo la imagen de una Libia libre, de un sueño que según sus propias palabras está más cerca que nunca. Durante los meses que la Guerra de Libia lleva durando, sus palabras han animado a las almas desterradas de las montañas de Nafusa, en el club de deportes de Tataouine sigue ayudando a todos los que llegan, e incluso mientras que sus hijos siguen luchando en la ciudad de Yefren, Fathi es el ejemplo donde muchas de las organizaciones de ayuda al refugiado deberían mirar, aprender, escuchar, “para ayudar a un refugiado no creo sea necesario ser europeo, árabe, o de donde sea, la ayuda proviene del corazón, de los sentimientos hacia todas las personas y hacia sus necesidades, solo basta con ayudarles siendo un ser humano, y si no es así tenemos un problema con las segundas intenciones con las que se ayuda, algo que por desgracia ocurre en la mayoría de los casos”.

Dr. Fathi (derecha) junto a algunos refugiados libios en Tataouine / Foto: Omar Havana

El trabajo empieza a dar frutos después de meses de casi total ausencia, la ayuda de algunos comienza a llegar a los que se supone va destinada, “la situación de los refugiados ahora es mucho mejor, muchos de ellos fueron acogidos por los familias tunecinas, y algunas organizaciones, la mayoría libias procedentes de diversos países como Canadá, Reino Unido, Estados Unidos, Irlanda o Francia, ahora están haciendo un gran trabajo, también hay organizaciones tunecinas que funcionan muy bien, pero organizaciones como ACNUR no hacen lo suficiente, están mejorando, y hacen lo que pueden, pero no llegan al nivel que deberían, por ejemplo las F.A.O. están empezando a dar pan a los refugiados, son cosas menores que lo que podemos esperar de ellos, pero están mejorando”, confiesa el Dr. Fathi.

ACNUR, esa organización creado por Naciones Unidas para ayudar a los refugiados ha sido desde el comienzo de esta guerra el ejemplo a no seguir, como el mismo doctor nos cuenta la situación en sus campos ha mejorado, aunque quizás no lo suficiente, “el problema es su mentalidad, ellos pueden asistir a personas solo refugiadas en los campos, pero no a los refugiados acogidos por las familias, que son la mayoría de los que han huido a Túnez. He hablado con ellos, y les he dicho repetidas veces que deben cambiar su táctica, sus métodos para aproximarse a los refugiados, esto es una nueva experiencia para ellos. ACNUR debería afrontar esta situación positivamente, deberían ser más creativos, en esta época debemos amoldarnos a situaciones nuevas, no podemos decir que esto es lo que solemos hacer, o no podemos hacer algo diferente porque no es nuestra manera de trabajar, ellos deben cambiar, y no refugiarse en sus antiguos métodos, ellos no son flexibles para amoldarse a cada situación, no son positivos acerca de encontrar una solución a cada problema, solo siguen las pautas que marcan para cualquier conflicto, sea donde sea, y cada conflicto es diferente”.

De todos los campos creados en la frontera tunecina, sin duda el financiado por el emirato de Qatar en la ciudad de Tataouine es el ejemplo a seguir, allí los refugiados disponen de tres comidas al día, de agua suficiente, de confortables tiendas, de ayuda, pero sobre todo como el mismo Fathi confirma “el campo de Qatar está haciendo un increíble trabajo en la seguridad, sus estándares son mejores que en los demás campos, pero también su presupuesto es el adecuado para su trabajo, pero desafortunadamente aquí en Túnez, también hay organizaciones que no están bien establecidas, no están financiadas lo suficiente, son humildes y no pueden proveer la ayuda que ellos desearían dar. Su problema no es la ausencia de ganas de ayudar, sino la ausencia de dinero, pero no podemos echarles la culpa, por ejemplo, Qatar es un país rico, y basados en ese punto ellos lo hacen muy bien”.

El próximo mes de agosto comienza el Ramadán, a esto se une que Tataouine es una de las zonas más pobres de Túnez y vive del turismo y en estas fechas aquellas familias que viven en países extranjeros regresan a sus hogares para celebrar el Ramadán con sus allegados, esto sin duda complicará la situación de los miles de refugiados que todavía son acogidos en hogares tunecinos de la ciudad. Muchas familias libias están volviendo a sus hogares destruidos en las vecinas montaña de Nafusa, regreso que en las próximas semanas podría aumentar debido a la situación descrita anteriormente, “mi mensaje al mundo es que debería mirar al problema con cuidado, Túnez es un país que sigue en busca de democracia, especialmente la parte sur del país vive cerca de la pobreza, pero tiene un corazón enorme, la comunidad internacional debería ver esto y ayudarles antes de que caigan de nuevo, apoyando a las familias, no con intermediarios, sino directamente, para que así puedan continuar su misión. Nosotros suponemos un peso enorme para ellos, así que por favor, que la comunidad internacional mire esta situación lo antes posible”, afirma el Dr. Fathi, “es importante que la comunidad internacional no deje que los tunecinos tengan el peso extra de nuestra presencia, esto está haciendo que Túnez vaya hacia atrás en su lucha por alcanzar la democracia después de tantos años de Gobierno de Ben Ali, la situación actual no ayuda a alcanzar ese objetivo. Cualquier colaboración para que Libia se establezca rápido en la transición, ayudará tanto a Túnez como a Libia, ambos estamos conectados, somos países vecinos y lo que pasa en uno de los países se refleja en el otro”, prosigue el doctor.

Sus lágrimas narrando las horrendas violaciones perpetradas por los soldados de Gaddafi conmovieron a todos los que pudieron ver el vídeo publicado por las juventudes libias hace un mes, hoy su cara sigue reflejando el horror que viven muchas familias libias por una situación que va más allá del entendimiento racional de cualquier ser humano que se digne a llamarse así, “hemos escuchado esto y está claro que lo han hecho, no quiero hablar acerca de cada ciudad, pero algunas han permitido que las fuerzas de Gaddafi entren allí, siendo poblaciones que apoyan a Gaddafi y han violado a nuestras mujeres, ellos usan la fuerza para humillar a las personas, no me importa si son pro o anti Gaddafi, no tengo palabras para esto, pero muestra que estos mercenarios no son seres humanos, no me importan si son Libios o de donde sean, ya que no luchan por nada noble, sino para humillar a la gente, es asqueroso, así humillan nuestra existencia y cuando eso sucede las personas afectadas pierden todo sentido de la humanidad para siempre, dejan de ser seres humanos, se convierte en esclavos del horror”, afirma Fathi, mientras su cara refleja el dolor que sufre mientras pronuncia esas palabras.

Mientras mantenemos esta conversación, llegan noticias de un posible avance de las tropas de Gaddafi a la población de Nalut, lugar específico en el tránsito de ayuda a los rebeldes. A pocos kilómetros de allí, en la ciudad de Yefren, los dos hijos de Fathi dirigen el centro de medios de comunicación que han establecido en esa población. Desde allí, llevan semanas denunciando la falta de agua, electricidad, medicinas y ayuda. Hace tan solo unas semanas lanzaban un comunicado de prensa donde suplicaban a la OTAN la creación de un corredor humanitario, pero mientras los bombardeos se concentran en la capital, las montañas de Nafusa sigue siendo el lugar olvidado de esta guerra por la comunidad internacional, llama la atención sin embargo la opinión de este padre alejado de sus hijos desde hace dos meses, “Gaddafi está en Trípoli, y al final es solo él el que importa. Acabar con él es mejor que acabar con miles de vidas inocentes. Que los bombardeos se concentren allí para mí significa que la OTAN solo va a por Gaddafi, lo que creo que es bueno, aunque también los pocos bombardeos que ha habido en Nafusa han ayudado a que los rebeldes se aproximen a la capital. No podemos decir que no han ayudado, sí lo han hecho, quizás no como hubieran debido hacerlo, pero aunque haya sido en menor medida debemos agradecer a la OTAN lo que está haciendo por el pueblo libio y por los habitantes de Nafusa”.

Hogares en Nafusa / Foto: Omar Havana

Hace tan solo unos días, Luis Moreno-Ocampo, fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional, ha ordenado el arresto de Gaddafi, mientras los rebeldes se aproximan cada día más hacia Trípoli, y la OTAN intensifica sus bombardeos en la capital de Libia, razones que llevan a muchos refugiados a soñar con un final cercano a la guerra que destruye su país, quizás nadie pueda responder a la pregunta de cuándo terminará este horror, pero mientras a millones de seres humanos libios se les ha robado su libertad, ellos siguen siendo los propietarios de sus sueños, algo que ni la peor de las guerras les puede arrebatar, “nunca podremos tener una respuesta directa acerca del final de esta Guerra, incluso si se le preguntara al hombre más poderoso de este planeta, Barack Obama, pero pienso que estamos cerca del final de todo. Ahora Gaddafi está acorralado, no puede huir del país, ya que Ocampo está detrás de él. Los más cercanos a él, están pensando huir de su lado, ahora no pueden poner sus vidas en las manos de un criminal, todos quieren escapar. Desde el principio los rebeldes están luchando por una causa, por dignidad, por libertad, por democracia, sin embargo las fuerzas de Gaddafi solo luchan por dinero, y ahora ya casi no les queda, y si luchas por dinero al final pierdes la paciencia, ya que solo sueñan con gastar ese dinero. Nosotros no perderemos la esperanza nunca, nosotros luchamos por algo más allá de la vida, nosotros luchamos por nuestra libertad, afirma Fathi, “ya no hay marcha atrás para Gaddafi, ojalá lo arresten, es un criminal. No me importa que lo maten o lo detengan, queremos acabar esta guerra ya, pero sí me gustaría saber cómo ha conseguido manipular a la gente, él ha utilizado drogas, lavados de cerebro, hemos visto videos de sus soldados donde no parecen personas estables o normales, está claro que están bajo los efectos de las drogas, y me gustaría saber cómo Gaddafi ha conseguido eso”.

Rebeldes libios en las montañas de Nafusa / Foto: Omar Havana

La entrevista con este ser humano llega a su fin, debe regresar al club de deportes donde le espera una leyenda del fútbol libio, Fawzi al Issawi, ambos han conseguido organizar el primer campeonato de fútbol para los niños libios refugiados en la ciudad de Tataouine, no sin antes expresar su profundo agradecimiento hacia el pueblo tunecino, “me gustaría que las familias tunecinas tuvieran la recompensa que merecen, lo que han hecho es histórico, deberíamos traducir esto en algo que les ayudara de verdad, no basta con un gracias y adiós, sino continuar con la lucha para que ellos también alcancen la democracia y no dejarlos aparte una vez que todo esto acabe”.

Retorno a las montañas de Nafusa

Charla telefónica desde Yefren

“Salí de las montañas de Nafusa el 1 de abril pasado, no había vuelto hasta hace una semana, Yefren parece una ciudad de fantasmas, mucha destrucción, siguen cayendo misiles noche y día, aunque menos, toda ha cambiado por completo”, con estas palabras, mi hermano Amazigh, me describía hace tan solo unos días, su regreso al horror de Nafusa.

Lo bautizamos como ese hombre tranquilo que interpretaba John Wayne en aquella gran película. Desde ese día nos vimos obligados a ocultar su identidad, algo que dificulto nuestro trabajo ya que él era esa voz que debía ser escuchada. Su calidad humana es algo poco frecuente, su sueño una Libia libre y democrática, donde las mujeres vistan grandes escotes, y donde la religión o la no religión sean de libre elección. Su lucha, ayudar día y noche como puede a los refugiados que se acercan hasta los pueblos cercanos de la frontera tunecina.

Desde hace unos días este idealista de maldad inexistente, se ha adentrado en las montañas de Nafusa, a su ciudad, a su hogar, a Yefren. Allí, según cuenta, los misiles siguen cayendo y no hace mucho vio como uno de los misiles Grad lanzados por las fuerzas de Gaddafi estallaba a unos doscientos metros de su posición. “Aunque Yefren y la mayoría de las montañas de Nafusa están liberadas, a tan solo 5 kilómetros al sur de la ciudad, y a 25kilometros al este de la ciudad, hay tropas de Gadafi, y siguen bombardeando las ciudades”, afirmaba con voz entrecortada.

Desde hace unos días, Nafusa esta liberada, después de más de 8 semanas de constante asedio, las ciudades empiezan a ver como las tropas de Gaddafi se van retirando hacia una hipotética batalla final en Trípoli. Sin embargo, otra clase de guerra continua, esa que el mismo Gaddafi comenzó. Nafusa estuvo sobreviviendo del agua de la lluvia durante dos meses, y solo hace unas semanas, fue bombardeada la principal central eléctrica de las montañas, dejando casi en total aislamiento a la poca población que allí quedaba.

Nafusa / Foto: Omar Havana - Amaia López de Munain

Nafusa / Foto: Omar Havana - Amaia López de Munain

Mientras las ultimas bombas siguen cayendo en Nafusa, la población reclama ayuda humanitaria inminente. “No nos queda agua, los hospitales no tienen medicinas y la electricidad llega tan solo a unos pocos sitios donde tienen generadores de electricidad, pero el petróleo se está acabando también”, comentaba nuestro amigo. “En la actualidad estamos unas 7000 personas en Yefren, y cada día está llegando gente de Trípoli y otras ciudades”.

Mientras seguimos hablando y me cuenta como su familia sigue refugiada en Túnez, me habla de su hermano que sigue luchando en Yefren y al que ha visto después de dos meses, y como sigue soñando en ver a sus padres, refugiados en Trípoli. “Creo que esto durará mucho más tiempo del que pensaba, aunque llegan buenas noticias de los otros países reconociendo el CNT ( Comité Nacional de Transición ) como representante del Gobierno Libio, la OTAN, al menos en Nafusa, sigue sin aparecer, y los necesitamos para que de una vez acaben con las tropas gadafistas que quedan en esta zona”.

“He conocido a varias personas que han sido utilizadas como escudos humanos en otras ciudades de Nafusa, como Ghezaia, y hemos escuchado de violaciones a mujeres en otras ciudades, aunque en Yefren estas historias no han ocurrido”, me comenta en el momento que la comunicación se interrumpe.

Solo unos minutos más después de varios intentos de llamar a su teléfono libio, en los cuales me reitera su desesperada llamada por ayuda humanitaria, “de todas las cosas necesitamos agua y electricidad urgente, hay heridos en los hospitales, y aunque la comida es escasa, el petróleo está a punto de acabarse y no tenemos medicinas, por favor, pedimos agua y electricidad, aquí solo hay un periodista extranjero, necesitamos a los medios para que cuenten lo que pasa aquí.”.

Zintan, la ciudad fantasma

Solo unos días antes de dejar Libia, la desesperación por la falta de medios de comunicación en la zona, llevo a ese padre de dos preciosos hijos, a pedirnos si era posible infiltrar una cámara en las ciudades atacadas por Gaddafi. Después de pensarlo accedimos, dejamos nuestra diminuta cámara de video en manos de él. Corría la segunda semana de Mayo, y nuestro vuelo nos ponía de vuelta en una realidad muy diferente a aquella en la frontera tunecina.

Restos de misiles en Zintan / Foto: Omar Havana and Amaia López de Munain

Pasaban los días, y no teníamos noticias, le habíamos suplicado que no arriesgara por las imágenes, que le queríamos ver de vuelta. Seguían pasando horas, y cómodos en nuestras casas, el pensamiento de que algo podía haber pasado corría por nuestras mentes. De repente, un día noticias, ha vuelto.

Ha pasado casi un mes desde entonces, y en todo este tiempo, la “legalidad” de las compañías de correos tunecinas ha impedido que su trabajo llegara a mis manos. Varios días perdido en oficinas y por fin, desde esta misma mañana, está en mi posesión. En ella se ve entre multitud de fotos y videos, como nuestro amigo se adentra en Zintan, ciudad situada en las montañas de Nafusa, y atacada desde hace dos meses noche y día por las tropas de Gaddafi. Aunque él nos ha pedido que firmemos este trabajo con nuestro nombre, las imágenes del siguiente video dan testimonio a la situación que vivía esta ciudad del oeste libio hace un mes, desde entonces Nafusa ha vivido los peores bombardeos desde que comenzó la guerra.

Llamamiento al Secretario General de la ONU, Ban Ki-Moon para un rescate urgente de 10.000 personas atrapadas en la región de Yefren, en las montañas de Nafusa, en Libia

29 De mayo de 2011

Llamamiento para un rescate urgente de 10.000 personas atrapadas en la región de Yefren, en las montañas de Nafusa, Libia

Estimado Secretario General Ban Ki-Moon,

Esta carta es un llamamiento a la acción urgente acerca de las severas condiciones que enfrentan nuestros hermanos y hermanas en la región de Yefren (incluyendo las ciudades de Yefren, Al-Gala y Kikla) situada en las montañas de Nafusa de Libia, y que ha estado bajo asedio completo durante las últimas 7 semanas, contadas a partir del 3 de abril de 2011. Aproximadamente, entre 7.000 y 10.000 civiles, hombres, mujeres y niños, han quedado atrapados aquí, enfrentándose a la tortura, el hambre, la enfermedad, y los ataques incesantes de las fuerzas de Gaddafi, causando graves daños físicos y psicológicos a esta población.

Yefren y Al-Gala’a son hogar de la minoría indígena de Amazigh de Libia desde 4000AC. Durante décadas, Gaddafi por la fuerza denegó al pueblo Amazigh su cultura y su lengua, la prohibición de su uso público; ejerciendo la censura estricta, la discriminación y el encarcelamiento de quien desafiaba a esto. Con el asedio, se está produciendo una epidemia de limpieza étnica. En los últimos cuatro días, el número de fuerzas de Gaddafi ha aumentado considerablemente, lo que les ha permitido tomar el control de posiciones vitales dentro de la región, incluyendo el centro de la ciudad, pequeños valles y posiciones estratégicas en las colinas. Mis contactos sobre el terreno están pidiendo ayuda AHORA.

Informes:

En las últimas 48 horas, 2 civiles han muerto de un ataque al corazón

En las últimas 24 horas, 3 civiles han sido asesinados, con 10 heridos que ahora requieren atención médica urgente.

La electricidad ha sido cortada desde hace más de 2 meses. Los niveles de gas y gasolina están agotados. Los suministros de agua han sido cortados por las fuerzas de Gaddafi  y los suministros de alimentos están disminuyendo rápidamente.

Las entregas son incapaces de llegar a ellos y los suministros de medicina han disminuido.

En nombre del pueblo libio en Yefren, esto es un llamamiento urgente y grave a organismos de asistencia humanitaria internacional, las Naciones Unidas, el CICR, la OTAN y el NTC. Además, hacemos un llamamiento a los trabajadores humanitarios locales, con la excepción de la media Libia Luna Roja situada en Trípoli, para implementar un corredor de ayuda a estas áreas. Este corredor de ayuda será para garantizar la protección de civiles indefensos. La OTAN debe actuar inmediatamente para romper el asedio; de lo contrario, el resultado será insoportablemente salvaje. La ayuda por aire es imprescindible para ayudar a aliviar el sufrimiento que los civiles están experimentando. Ayudarlos antes de que sea demasiado tarde.

La brutalidad de las fuerzas de Gaddafi en estas regiones y en todas las regiones libias no debe ser olvidada. Le suplico a la ONU, el NTC, la OTAN y todos los organismos humanitarios internacionales implicados que respeten la resolución de Consejo de seguridad de las Naciones Unidas de 1973 y que tomen todas las medidas necesarias para proteger la vida de los civiles allí presentes.

Atentamente,

Abdo Elherrari

libyanym@gmail.com

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