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2011

Desde Mundo Olvidado me gustaría agradecer a todos que este año el blog haya triplicado el número de visitas. Llevo meses lleno de palabras vacías así que prefiero que sean mis fotografías y vídeos los que resuman este año que está apunto de acabar.

Nos vemos en 2012

Un abrazo

Omar Havana

Una voz desde Tahrir

Una voz, un nombre, una persona que sigue soñando con poder gritar libertad, esa sensación que entre lágrimas me describía pocas horas después de la caída de Mubarak, esa utopía por la que arriesgó su vida buscando testimonios que contar al mundo.

Un joven bloguero egipcio que hoy, prefiere ocultar su nombre para dar protagonismo a una amiga, hoy él prefiere mantener su identidad bajo un halo de misterio, mientras me recuerda que pronto compartiremos ese “café libre”, como él lo bautizó, que me prometió cuando cayó Mubarak.

Hoy, no puedo entender sus palabras, se nota su nerviosismo, su miedo, según me cuenta sus manos no paran de temblar, probablemente debido a una reacción provocada por la inhalación de los enigmáticos gases que el ejército egipcio está utilizado contra los manifestantes.

Hoy, mi amigo solo me pide que yo solo sea el traductor de un email que una amiga suya ha escrito al mundo, unas líneas llenas de emoción, de incertidumbre, de cambios de sentido en las vidas de una juventud que vuelve a ocupar la plaza Tahrir de El Cairo.

Voces bajo el velo / Foto: Khalil Hamra

 

Una Voz desde Tahrir

Queridos amigos,

En primer lugar, hace tiempo que yo quería escribir sobre el día que pasé en frente del hospital copto en Abbasiyya. Esa terrible mañana del lunes 10 de octubre, cuando nos despertamos rodeados de pura maldad en medio de una brutal y despiadada masacre. Yo desperté en el momento en que mi amigo Ali rompió a llorar al ver a cientos de familias coptas rotas de dolor por la pérdida de sus hijos, amigos y parientes a manos de nuestras fuerzas armadas, me sentí vacía.

Poco después, quise escribir acerca de un maravilloso viaje que hice durante dos semanas a Aswan. Un viaje que confirmó lo que todos ya sabíamos, que las tribus en Egipto siguen marginadas, y que los nubios son las personas más nobles de la tierra.

Después pensé en escribir sobre las próximas elecciones y mi participación en un grupo llamado “Guarda tu voz”, que tiene como objetivo garantizar los derechos de los votantes y la creación de un bloque viable de pensamiento libre dentro del parlamento para oponerse a la legislación anti-democrática sugerida por las fuerzas no democráticas.

Pero hoy, me encuentro escribiendo de nuevo sobre Tahrir. La gente ha estado luchando desde hace cuatro días, su resistencia es admirable. El gas lacrimógeno es insoportable, por lo que nos hemos visto forzados a comprar máscaras de gas en la calle Gumhuriyya, una máscara de gas especial, porque el gas que se está utilizando en esta ocasión es 10 veces peor que el que se utilizó en enero. Nosotros también compramos los suministros médicos, ya que se han creado cinco hospitales de campaña  por los propios manifestantes y estos necesitan constantemente medicinas, agujas, jeringas, etc. Estamos también organizando puntos de encuentro para la que la pueda donar mantas, alimentos y otros suministros, para que sean transportados a Tahrir. Hemos creado equipos de rescate y comprado chalecos reflectantes, para que estos equipos de ayuda puedan siempre estar visibles para atender a los heridos.

Algunos de nosotros están en la línea del frente, otros, como yo, estamos en la parte posterior, quizás presos del miedo. Cantamos “Yasqut Hukm al A’skar” (Abajo el gobierno militar) con toda nuestra mente y con todo nuestro corazón, porque no podemos comprender lo que los militares han hecho con nosotros. Y a veces nos enfrentamos a los que por más de 60 años nos han dicho que el ejército es sagrado, cantando mi lema favorito: “. Askar Aiwa Binihtif ded el ‘” (¡Sí! Estamos cantando en contra de los militares)

En realidad no tenemos ni idea de qué demonios estamos haciendo aquí. Sólo queremos que aquellos que están en la línea del frente, que aquellos que perdieron sus ojos, aquellos cuyos pulmones hayan sido envenenados, que estén seguros. Se trata de asegurarse de que tienen suficiente gente para que no se atrevan a acabar con todos aquellos que están en primera línea luchando. Es solo una cuestión de números. Pero sin mirar más allá, todo esto que hacemos juntos es un milagro que no puedo describir, solo vivir.

Anoche, cuando mi amigo me dio un sándwich de mantequilla de cacahuete, de todas las cosas que pasaban por mi cabeza, solo pensé en lo surrealista de ese momento. No sé qué significa todo esto, pero quiero pensar que estamos en una posición mucho mejor de lo que estábamos hace dos semanas. Estamos muy cerca de declarar el principio del fin de una dictadura militar de 60 años de edad, por lo menos esto es lo que esperamos.

Estoy a punto de regresar a la plaza, pero de todos los días que he querido escribir, este es el momento perfecto, el momento donde el mundo debe saber que Tahrir es una misma voz, y que solo queremos para nuestro país lo mismo que muchas personas tienen en sus países, libertad.

Solo espero que todos estén bien y de tan buen humor como yo estoy en este momento, minutos antes de volver a soñar con un Egipto libre, es hora de volver a la plaza Tahrir.

Las palabras de este email emocionan mientras dibujan una imagen muy diferente a la que durante mucho tiempo medios y gobiernos mundiales nos han querido describir de la mujer árabe, una mujer que en muchos casos sigue escondida bajo un velo de censura, bajo una tela de machismo, prisionera de un pasado que la ha mantenido apartada de la sociedad. Pero es hoy, y a partir de hoy cuando sus voces se escuchan más que nunca y ha sido en esta primavera árabe,  cuando la lucha por los derechos de las libertades que cualquier ser humano, mujer u hombre, merece por el hecho de ser humano ha florecido más fuerte que nunca. Mujeres como la misma Shahira Amin, o como Malika Boussouf, Nadia Hindi, Meryem Demnati, Hayat Zirari, como Naima, Malak, como millones de mujeres que han decidido que esta es su primavera, que es hora de que el mundo escuche la voz que se escondía bajo el velo del silencio.

La voz de la mujer / Foto: Tara Todras-Whitehill

Mujeres valientes y humildes que como la autora de este email luchan alejadas del protagonismo, voces sinceras que sonríen cuando les afirmas que son valientes: “en realidad no. Hay personas que son mucho más valientes que yo, las personas que todavía están allí. Yo salí corriendo, cuando empecé a oler el gas, pero muchos han seguido allí, ellos sí son valientes”.

Egipto: Dyaa Muhamed y Mohamed Hossam El-Din, dos periodistas de raza

Hoy se cumplen doce días desde que los faraones salieron de sus pirámides para pedir el final de un régimen dictatorial que dura treinta años. Muchas son la voces anónimas que gritan en contra de Mubarak, muchos los corazones que se solidarizan con un pueblo oprimido por los intereses económicos de las grandes potencias mundiales. En estas casi dos semanas de revolución, muchas han sido las personas que me han contado de primera mano, lo que allí sucede, la mayoría de ellos, dominados por el miedo, han preferido seguir en el anonimato, aunque dos de ellos, el fotógrafo Mohamed Hossam El-Din y el periodista Dyaa Muhamed, un chaval de tan solo 22 años, han querido dar la cara sin temer por su vida, algo que en la pasada madrugada del viernes pasó factura a uno de ellos.

Violencia Injustificada / Foto: Mohamed Hossam El-Din

Violencia Injustificada / Foto: Mohamed Hossam El-Din

Corrían las tres de la madrugada, cuando Dyaa acompañado de su cámara de fotos salió hacia la plaza Tahrir en el centro de El Cairo para facilitar a todos mis lectores unas imágenes que el régimen de Mubarak intenta ocultar a toda costa. En ese momento, fui consciente del peligro que pasaba este intrépido periodista. Tuvieron que pasar más de 15 horas hasta que volví a tener noticias de él. Antes me contaba que habían crecido rumores sobre la creación de un nuevo partido político por parte de las juventudes del 25 de Enero, algo que le hacía una ilusión especial y le dotó de fuerza para intentar poder ponerme en contacto con uno de los supuestos líderes de esta nueva formación. Casi un día más tarde, un escueto “perdón por no tener las fotografías, ayer me arrestaron” fue todo lo que me pudo decir, desde entonces el silencio, de nuevo, ha vuelto a ser nuestra única vía de comunicación, algo que me hace temer que las represalias de los seguidores del presidente egipcio se hayan dirigido otra vez hacia él, como hacia otros muchos compañeros que en estos días se ven bajo la influencia del terror que los violentos seguidores del Presidente han impuesto como ley.

Dyaa me contaba hace días como estaba viviendo el presente en la capital de Egipto, como se veía forzado a esconderse en edificios para poder contemplar con sus ojos lo que en su país estaba sucediendo. Está harto de que sus palabras se censuren, de que su mensaje no sea escuchado, y con en un emotivo mensaje me afirmaba, “respeto tu apoyo, Omar, tus palabras de ánimo son como una medalla al valor colgada en mi pecho, aunque por desgracia, hay mucha gente empeñada en tirar por tierra todo nuestro esfuerzo. Por favor Omar, dile al Mundo entero que no apoyen a Mubarak, su política no supone estabilidad para nuestro país, los medios nacionales nos tratan como traidores al régimen, es una de la mayores injusticias que estamos sufriendo”.

Fue una larga conversación, de la que salió el siguiente artículo que el mismo escribió. En ella me confesaba que “la gente en Egipto está mal informada, lo que está provocando el odio entre nosotros, la violencia está escalando, y nos estamos empezamos a matar los unos a los otros”.  No confía de los medios de comunicación árabes, dice que son solo herramientas de un sistema que solo quiere confundir a la multitud, “medios como Al Jazeera o Al-Arabiya son fuentes de conspiraciones y rumores”.

“Tenemos miedo de que Mubarak esté solo jugando un juego, que al final consiga convencer a la mayoría del país y  que posteriormente silencie para siempre a todos los que nos hemos atrevido a expresar nuestra opinión libremente” afirma. “Solo quiero mandar un mensaje al Mundo, no creáis a Mubarak por favor, él no supone estabilidad para nuestro país, tengo miedo de que cuando todo esto haya pasado, la sangre vertida en la plaza Tahrir cubra el Nilo de rojo. Puedo oler la libertad, pero ¿cuántas vidas se llevará en su camino?”.

La fuerza de sus palabras trasmitían el espíritu del pueblo árabe, cansado de represión por regímenes impuestos por los llamados a sí mismos “países del primer Mundo”. Su lucha, pero sobre todo su paz son un ejemplo a seguir por la población de los países asentados en el conformismo absoluto, y en donde la imagen de estos otros países ha sido distorsionada según los intereses de los Gobiernos que nos dibujan al árabe como fundamentalistas radicales creyentes en la violencia como justificación a todo, nada más lejos de la realidad, como se interpreta de las palabras de este joven periodista. “No queremos que Mubarak sea exterminado, solo queremos que deje paso a un nuevo líder que represente a nuestra sociedad como se merece, él lucho en 1973 por nosotros, algo por lo que merece nuestro respeto, pero su final ha llegado y él debe aceptarlo y dejar el poder sin hacer ruido. Creemos que Amr Moussa es ese hombre que nos debe guiar hacia el futuro, no pensamos que Al Baradei sea el candidato acertado, no confiamos en él, sabemos que es una marioneta más de los Estados Unidos, y sabemos que este país tiene mucho interés en nuestra nación, somos un punto estratégico para el control de esta zona del Mundo, y no creo que a ellos les interese tampoco lo que está sucediendo. Israel controla todo en esta región, e impone el miedo y el chantaje como moneda de cambio a países como el nuestro”.

De Mohamed Hossam El-Di podría decir muchas cosas, todas buenas, pero como magnifico fotógrafo que es, prefiero que las palabras sean el recuerdo de una amistad que comenzó hace días durante esta revolución, y que sus imágenes sean el mensaje que mejor explica el sentimiento de un pueblo que grita Libertad.

Artículo de Dyaa Muhamed, escrito el pasado jueves 3 de Febrero de 2011:

Millones de egipcios salen a la calle de nuestro país, objetando lo que ellos llaman “30 años de injusticia y opresión bajo el Gobierno de Mubarak”.

El martes fue el día cuando la revolución empezó, y el viernes la jornada elegida para que la Violencia controlara la situación.

Tahrir Square es la plaza principal en Egipto, y la testigo fundamental de los acontecimientos principales de la revolución egipcia.

El viernes la policía se enfrentó de muy diversas maneras a los pacíficos protestantes con violencia, lo que hizo que en la multitud escalara el sentimiento de odio hacia el régimen.

Nosotros solo demandábamos el final de las torturas en las dependencias policiales y una reforma de la situación económica, anulando el sistema de Mubarak.

Después de tres días, Mubarak tomó algunas decisiones que complacieron a parte de los manifestantes pero que en los ojos de otros fueron solo palabras sin ningún mensaje, seguíamos exigiendo un cambio en el sistema, para nosotros el principal y único problema de la situación de la sociedad en nuestro país.

El toque de queda fue impuesto, y el miedo causo estrés en muchas de las personas que los medios de comunicación egipcios intentaban desacreditar, asociándolos con la palabra “traidores”, lo que enfureció a un pueblo que empezó a luchar directamente con las fuerzas opresoras.

Los manifestantes son atacados

Los manifestantes anti-gobierno no estaban convencidos. Acusaban al gobierno de animar, o al menos de permitir, a los seguidores pro-Mubarak de acudir a la plaza y atacar a los pacíficos ciudadanos.

Durante la mañana del pasado jueves, el ejército egipcio apareció para impedir a todos los manifestantes de entrar en la plaza Tahrir. Entre ellos estaba un joven de 20 años de edad, de profesión ingeniero informático, “la violencia es exagerada”, decía, “todo el área está lleno de seguidores de Mubarak”.

Objetivo principal, los periodistas

Los seguidores de Mubarak han elegido como objetivo número uno a los periodistas, amenazando y maldiciendo a los reporteros. Acusan a los informadores de instigar la revolución.

Con la policía fuera de las calles durante varios días en las primeras jornadas de esta semana, los manifestantes disfrutaron de una libertad sin precedente en nuestra nación para expresar el enfado hacia Mubarak. El pasado jueves, agentes de paisano empezaron a sembrar el pánico en la calles, amenazando a todos aquellos que se atrevían a expresar su opinión a la prensa extranjera allí presente, señal inequívoca de que la vieja policía estaba de vuelta en El Cairo.

Más de 1000 heridos y seis muertos en la plaza Tahrir por los aliados de Mubarak, quienes usaron todo tipo de armas contra los manifestantes.

Las demandas del pueblo egipcio

La sociedad egipcia quiere un nuevo Gobierno que hable a la ciudadanía, no solo a la oposición política, y quieren que el Mundo entero sepa que la violencia proviene de los aliados de Mubarak, y no de los pacíficos egipcios que solo piden paz, democracia y libertad.

“Los seguidores de Mubarak atacan a los ciudadanos de nuestros país y los hombres y mujeres de los medios de comunicación, no somos bárbaros sin corazón”, afirma un joven en la plaza. La violencia solo apareció cuando los seguidores del presidente tomaron las calles, quienes utilizaron una sucia trama política para gobernar este país.

Muchos son los que están arriesgando sus vidas para que el Mundo entero sepa la verdad de la situación en Egipto. Personas cansadas de vivir bajo la opresión, personas como Dyaa o Mohamed. A ellos, desde los más profundo del mi corazón les doy las gracias. A ellos y a todos los egipcios que siguen luchando por la libertad y la democracia doce días después les mando mi fuerza. A ellos y a todos los compañeros periodistas que en estos días están siendo perseguidos, arrestados, apaleados o incluso asesinados, como es el caso de Ahmad Mohamed Mahmud, les mando todo mi apoyo y sobre todo, mi admiración.

Fotografías de Mohamed Hossam El-Din:

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Mubarak silencia la verdad. Los periodistas son el objetivo número uno

Nunca me han gustado las noches tranquilas cuando la tensión se respira en el aire, la luna faraónica me visita anunciando rumores y más rumores. Mientras, temo por la integridad de una de mis fuentes, quien con valentía se ha armado con su cámara para mostrar las imágenes que las marionetas de Mubarak intentan silenciar en la plaza Tahrir de El Cairo.

El pasado día mis compañeros han sido el blanco de la violencia de las fuerzas de seguridad egipcias. Varios colegas españoles han sido asaltados mientras realizaban su labor informativa. Solo en las últimas 24 horas se han registrado 30 detenciones, 26 asaltos y 8 confiscaciones de material de trabajo. Si a esto le añadimos, que agentes de paisano han entrado en al menos dos hoteles, incluido el famoso Hilton, usando carnets de prensa internacional para confiscar aún más equipos de grabación, está claro que decir la verdad en Egipto es una profesión de alto riesgo. Desde compañeros árabes hasta rusos, pasando por americanos, europeos, africanos y por supuesto egipcios han sufrido la represión de este dictador que se niega a abandonar el poder sin un derramamiento de sangre masivo.

Cámara arrestado en el Cairo / Foto: AP

Cámara arrestado en el Cairo / Foto: AP

Oficiales de Gobierno, periodistas pro-Mubarak y comentaristas de las cadenas del Gobierno comenzaron hace dos días una campaña de difamación hacia la prensa extranjera, catalogándolos como espías y culpabilizándolos directamente de la situación actual del país. Bloggers y periodistas locales, se las ven canutas para poder sacar sus escritos fuera de las fronteras egipcias, como es el caso de Dyya Suleiman, uno de los muchos egipcios con los que he hablado en los últimos días y quien ha confiado en mí para que su voz no sea silenciada. En los próximos días podremos leer sus magníficos artículos, los cuales ya están en mi posesión.

Estos son algunos ejemplos de los atentados que los mensajeros de la verdad han sufrido en las últimas horas:

. Leila Fadel y Linda Davidson, del Washington Post. Fueron detenidas en la mañana del 3 de febrero, junto con su conductor y traductor. Ambas fueron liberadas a las pocas horas, pero sus ayudantes siguen en paradero desconocido.

. Corban Costa, de Radio Nacional de Brasil, y Gilvan Rocha de la televisión brasileña. Ambos fueron detenidos, tapándoles los ojos y requisando pasaportes y equipo. Según la prensa brasileña, ambos han pasado toda la noche bajo arresto sin agua en una habitación sin ventanas en una estación de policía de El Cairo. Fueron forzados por las fuerzas de seguridad a firmar una declaración escrita en árabe, donde afirmaban que dejarían de inmediato Egipto y volverían a su país de origen.

. Krzystof Kolosionek, Piotr Bugalski, Michal Jankowski, Piotr Górecki y Pawel Rolak, de la televisión polaca TVP, fueron detenidos en El Cairo, y una de sus cámaras totalmente destruida por las fuerzas de Mubarak, los dos primeros fueron dejados en libertad a las pocas horas, no se sabe todavía la suerte que han corrido los tres últimos.

. Sonia Verma, de Globe and Mail de Canadá, han twiteado hoy que fue detenida y custodiada. Para después confirmar que fue retenida por las fuerzas militares durante tres horas.

. Maurice Sarfatti, a quien mejor se le conoce como Serge Dumont, de Bélgica. Fue arrestado dos veces en tan solo un día, siendo liberado a últimas horas del pasado 3 de febrero. Serge colabora con un amplio grupo de medios de comunicación europeos.

. Adelin Petrisor de TVR, en Rumanía fue detenida el pasado miércoles junto a su cámara, cuyo nombre se desconoce, por la policía de El Cairo. Fueron registrados, interrogados, y puestos en libertad. El jueves, Cristian Zarescu, de TV Realitatea y su cámara, también sin identificar, sufrieron las represalias de las fuerzas de Mubarak, confiscando sus cintas de vídeo antes de ser puestos en libertad. Pocas horas después, Carmen Avram y Cristian Tamas fueron parados por la policía e interrogados en pleno centro de El Cairo.

. Greg Palkot y Olaf Wiig de Fox News fueron hospitalizados tras ser apaleados por protestantes pro-Mubarak en El Cairo.

. Bert Sundström de la SVT sueca, se recupera de la puñalada en el estómago que recibió en las proximidades de la plaza Tahrir, en un hospital de El Cairo. Desde Suecia, afirman que perdieron el contacto con Bert y que cuando lo recuperaron un hombre contesto su teléfono afirmando que los militares se lo habían llevado. Ingrid Thörnvist, periodista de STV, confirma “está seriamente herido pero su condición es estable”.

.  Petros Papaconstantino, del periódico griego Kathimerini, fue hospitalizado por una herida de arma blanca en la pierna, después de que fuera atacado por seguidores de Mubarak en Tahrir Square, Como el mismo Petros afirma en su diario, “fui visto por los seguidores de Mubarak. Ellos…me golpearon con palos y bastones en la cabeza y me apuñalaron ligeramente en la pierna. Algunos soldados intervinieron, pero los seguidores de Mubarak se llevaron todas mis posesiones bajo la mirada del ejército”.

. Dima Salem, una reportera de la cadena Al-Arabiya de Dubai, fue atacada por los pro-Mubarak, quienes se llevaron su cámara e intentaron apalearla. Algunos testigos la ayudaron a escapar.

. Alfred Yaghobzadeh, fotógrafo francés de la agencia SIPA Press, fue golpeado mientras que cubría las protestas callejeras, fue ayudado por algunos testigos anti-Mubarak.

Alfred Yaghobzadehn / Foto: Ap

Alfred Yaghobzadehn / Foto: Ap

. Hombres armados con cuchillos acorralaron a Erol Candabakoglu, un reportero turco de Fox TV, junto con su cámara y su conductor el pasado miércoles, mientras que estaban grabando en el barrio de Boulaq en El Cairo. Fueron liberados posteriormente por la policía egipcia. Meltin Turan, otro reportero turco del canal TRT, fue asaltado el pasado jueves por seguidores de Mubarak, robándole la cámara, el dinero y el teléfono móvil. El periodista escapó buscando refugio en la Embajada Turca, desde donde le llevaron a un hospital para que atendieran sus heridas.

. Mahmoud, más conocido como Sandmonkey, uno de los más populares bloggers de Egipto, y con quien he tenido la suerte de poder hablar, me ha confesado esta noche a través de email “fui emboscado y golpeado por la policía, confiscaron mi teléfono, destrozaron mi coche y se llevaron todos mi equipo, fui detenido tan solo unas horas”.

. Cuatro compañeros de Demotix, agencia fotográfica con la que yo colaboro, fueron atacados en las últimas horas. Entre ellos Sandmonkey, del que ya hemos hablado, y Nour El Refai, Mohamed Elmaymony y TravelerW (seudónimo con el que publica sus fotos).

. Incluso el archifamoso, Anderson Cooper de CNN y su equipo han sufrido ataques por parte de los seguidores de Mubarak, “fuimos golpeados en la cabeza por seguidores del Gobierno, atacaron a mi productora Marianne Fox e intentaron robar la cámara de mi equipo, no quieren que saquemos ninguna fotografía”, afirmaba el propio Cooper en directo.

. Y por supuesto, los periodistas españoles. Samuel Aranda, fotógrafo freelance que trabaja para la agencia Corbis Images, estaba esta tarde ilocalizable. Gemma Saura, del diario La Vanguardia, fue asaltada anoche por un grupo de seguidores de Mubarak que la insultaron y le robaron el bolso y el móvil. Sal Emergí, enviado especial de la radio catalana RAC1 y colaborador de La Sexta y El Mundo, a quien le quitaron el móvil cuando intentaba conectar en directo. Mikel Ayestaran, enviado del diario ABC, fue empujado por manifestantes, al igual que Mayte Carrasco, enviada especial de Antena 3, y que Joan Roura, de TV3 y Rosa Molló de TVE y el fotógrafo Guillermo Cervera, quien afirmaba “era como una pelea medieval, en la que se pasaba de cientos de piedras volando por los aires al enfrentamiento físico. El desorden ha sido total“.

Guillermo Cervera / Foto: Guillermo Cervera

Guillermo Cervera / Foto: Guillermo Cervera

Recordemos que desde 1992, dos periodistas ha sido asesinados en Egipto, Farag Fouda el 8 de Junio de 1992, cuya muerte a manos del grupo extremista islámico al-Gama’a al-Islamiya, sirvió de excusa al Gobierno de Mubarak para escalar la campaña contra los grupos radicales, pero que paradójicamente prohibió la venta de todo material escrito por la periodista de la revista October. El 17 de Septiembre de 1994, Abib Ybrahim, un fotógrafo trabajando para UNICEF, era asesinado en el país de los faraones por el mismo grupo radical que mató a Fouda, aunque las causas del suceso todavía no se han esclarecido.

Y después de ver a mis compañeros poner sus vidas en peligro para que la verdad nunca sea silenciada mis pensamientos solo pueden ir para dos de ellos que nunca volverán. Mi amigo Fabio Polenghi, asesinado el 18 de Mayo 2010 por el ejército tailandés durante los días en que Bangkok se cubría de rojo. Y, como no, mi referente, mi ídolo, mi maestro, el periodista más grande que mi país España nunca ha tenido, el gran Miguel Gil, asesinado en Sierra Leona  el 24 de mayo del año 2000.

Quizás muchos de vosotros os estaréis preguntando qué nos lleva a hacer este trabajo, creo que en las palabras de Miguel podréis encontrar la respuesta:

“hay historias donde lo más peligroso no es arriesgar la vida por contarlas, sino dejar de filmarlas”. Miguel Gil

Miguel Gil / Foto: Fundación Miguel Gil Moreno

Miguel Gil / Foto: Fundación Miguel Gil Moreno

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