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2011

Desde Mundo Olvidado me gustaría agradecer a todos que este año el blog haya triplicado el número de visitas. Llevo meses lleno de palabras vacías así que prefiero que sean mis fotografías y vídeos los que resuman este año que está apunto de acabar.

Nos vemos en 2012

Un abrazo

Omar Havana

Olvidados

Los olvidados de la guerra de Libia

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“El temor a la guerra es peor que la guerra misma.” Séneca

La voz de los refugiados de Libia en Tataouine: entrevista con el Dr. Fathi

Hace menos de dos meses su mensaje conmovió a los allí presentes, su sonrisa era un halo de esperanza a la extrema gravedad en la que vivían los refugiados de su país, Libia, acogidos en la ciudad de Tataouine. Sin su ayuda seguramente todo hubiera sido mucho peor, armado solo con su humanidad y su corazón, el Dr., Fathi coordinaba a los miles de refugiados que llegaban a la ciudad tunecina de Tataouine como si de un experto se tratara.

Ha pasado el tiempo y su sonrisa sigue siendo la imagen de una Libia libre, de un sueño que según sus propias palabras está más cerca que nunca. Durante los meses que la Guerra de Libia lleva durando, sus palabras han animado a las almas desterradas de las montañas de Nafusa, en el club de deportes de Tataouine sigue ayudando a todos los que llegan, e incluso mientras que sus hijos siguen luchando en la ciudad de Yefren, Fathi es el ejemplo donde muchas de las organizaciones de ayuda al refugiado deberían mirar, aprender, escuchar, “para ayudar a un refugiado no creo sea necesario ser europeo, árabe, o de donde sea, la ayuda proviene del corazón, de los sentimientos hacia todas las personas y hacia sus necesidades, solo basta con ayudarles siendo un ser humano, y si no es así tenemos un problema con las segundas intenciones con las que se ayuda, algo que por desgracia ocurre en la mayoría de los casos”.

Dr. Fathi (derecha) junto a algunos refugiados libios en Tataouine / Foto: Omar Havana

El trabajo empieza a dar frutos después de meses de casi total ausencia, la ayuda de algunos comienza a llegar a los que se supone va destinada, “la situación de los refugiados ahora es mucho mejor, muchos de ellos fueron acogidos por los familias tunecinas, y algunas organizaciones, la mayoría libias procedentes de diversos países como Canadá, Reino Unido, Estados Unidos, Irlanda o Francia, ahora están haciendo un gran trabajo, también hay organizaciones tunecinas que funcionan muy bien, pero organizaciones como ACNUR no hacen lo suficiente, están mejorando, y hacen lo que pueden, pero no llegan al nivel que deberían, por ejemplo las F.A.O. están empezando a dar pan a los refugiados, son cosas menores que lo que podemos esperar de ellos, pero están mejorando”, confiesa el Dr. Fathi.

ACNUR, esa organización creado por Naciones Unidas para ayudar a los refugiados ha sido desde el comienzo de esta guerra el ejemplo a no seguir, como el mismo doctor nos cuenta la situación en sus campos ha mejorado, aunque quizás no lo suficiente, “el problema es su mentalidad, ellos pueden asistir a personas solo refugiadas en los campos, pero no a los refugiados acogidos por las familias, que son la mayoría de los que han huido a Túnez. He hablado con ellos, y les he dicho repetidas veces que deben cambiar su táctica, sus métodos para aproximarse a los refugiados, esto es una nueva experiencia para ellos. ACNUR debería afrontar esta situación positivamente, deberían ser más creativos, en esta época debemos amoldarnos a situaciones nuevas, no podemos decir que esto es lo que solemos hacer, o no podemos hacer algo diferente porque no es nuestra manera de trabajar, ellos deben cambiar, y no refugiarse en sus antiguos métodos, ellos no son flexibles para amoldarse a cada situación, no son positivos acerca de encontrar una solución a cada problema, solo siguen las pautas que marcan para cualquier conflicto, sea donde sea, y cada conflicto es diferente”.

De todos los campos creados en la frontera tunecina, sin duda el financiado por el emirato de Qatar en la ciudad de Tataouine es el ejemplo a seguir, allí los refugiados disponen de tres comidas al día, de agua suficiente, de confortables tiendas, de ayuda, pero sobre todo como el mismo Fathi confirma “el campo de Qatar está haciendo un increíble trabajo en la seguridad, sus estándares son mejores que en los demás campos, pero también su presupuesto es el adecuado para su trabajo, pero desafortunadamente aquí en Túnez, también hay organizaciones que no están bien establecidas, no están financiadas lo suficiente, son humildes y no pueden proveer la ayuda que ellos desearían dar. Su problema no es la ausencia de ganas de ayudar, sino la ausencia de dinero, pero no podemos echarles la culpa, por ejemplo, Qatar es un país rico, y basados en ese punto ellos lo hacen muy bien”.

El próximo mes de agosto comienza el Ramadán, a esto se une que Tataouine es una de las zonas más pobres de Túnez y vive del turismo y en estas fechas aquellas familias que viven en países extranjeros regresan a sus hogares para celebrar el Ramadán con sus allegados, esto sin duda complicará la situación de los miles de refugiados que todavía son acogidos en hogares tunecinos de la ciudad. Muchas familias libias están volviendo a sus hogares destruidos en las vecinas montaña de Nafusa, regreso que en las próximas semanas podría aumentar debido a la situación descrita anteriormente, “mi mensaje al mundo es que debería mirar al problema con cuidado, Túnez es un país que sigue en busca de democracia, especialmente la parte sur del país vive cerca de la pobreza, pero tiene un corazón enorme, la comunidad internacional debería ver esto y ayudarles antes de que caigan de nuevo, apoyando a las familias, no con intermediarios, sino directamente, para que así puedan continuar su misión. Nosotros suponemos un peso enorme para ellos, así que por favor, que la comunidad internacional mire esta situación lo antes posible”, afirma el Dr. Fathi, “es importante que la comunidad internacional no deje que los tunecinos tengan el peso extra de nuestra presencia, esto está haciendo que Túnez vaya hacia atrás en su lucha por alcanzar la democracia después de tantos años de Gobierno de Ben Ali, la situación actual no ayuda a alcanzar ese objetivo. Cualquier colaboración para que Libia se establezca rápido en la transición, ayudará tanto a Túnez como a Libia, ambos estamos conectados, somos países vecinos y lo que pasa en uno de los países se refleja en el otro”, prosigue el doctor.

Sus lágrimas narrando las horrendas violaciones perpetradas por los soldados de Gaddafi conmovieron a todos los que pudieron ver el vídeo publicado por las juventudes libias hace un mes, hoy su cara sigue reflejando el horror que viven muchas familias libias por una situación que va más allá del entendimiento racional de cualquier ser humano que se digne a llamarse así, “hemos escuchado esto y está claro que lo han hecho, no quiero hablar acerca de cada ciudad, pero algunas han permitido que las fuerzas de Gaddafi entren allí, siendo poblaciones que apoyan a Gaddafi y han violado a nuestras mujeres, ellos usan la fuerza para humillar a las personas, no me importa si son pro o anti Gaddafi, no tengo palabras para esto, pero muestra que estos mercenarios no son seres humanos, no me importan si son Libios o de donde sean, ya que no luchan por nada noble, sino para humillar a la gente, es asqueroso, así humillan nuestra existencia y cuando eso sucede las personas afectadas pierden todo sentido de la humanidad para siempre, dejan de ser seres humanos, se convierte en esclavos del horror”, afirma Fathi, mientras su cara refleja el dolor que sufre mientras pronuncia esas palabras.

Mientras mantenemos esta conversación, llegan noticias de un posible avance de las tropas de Gaddafi a la población de Nalut, lugar específico en el tránsito de ayuda a los rebeldes. A pocos kilómetros de allí, en la ciudad de Yefren, los dos hijos de Fathi dirigen el centro de medios de comunicación que han establecido en esa población. Desde allí, llevan semanas denunciando la falta de agua, electricidad, medicinas y ayuda. Hace tan solo unas semanas lanzaban un comunicado de prensa donde suplicaban a la OTAN la creación de un corredor humanitario, pero mientras los bombardeos se concentran en la capital, las montañas de Nafusa sigue siendo el lugar olvidado de esta guerra por la comunidad internacional, llama la atención sin embargo la opinión de este padre alejado de sus hijos desde hace dos meses, “Gaddafi está en Trípoli, y al final es solo él el que importa. Acabar con él es mejor que acabar con miles de vidas inocentes. Que los bombardeos se concentren allí para mí significa que la OTAN solo va a por Gaddafi, lo que creo que es bueno, aunque también los pocos bombardeos que ha habido en Nafusa han ayudado a que los rebeldes se aproximen a la capital. No podemos decir que no han ayudado, sí lo han hecho, quizás no como hubieran debido hacerlo, pero aunque haya sido en menor medida debemos agradecer a la OTAN lo que está haciendo por el pueblo libio y por los habitantes de Nafusa”.

Hogares en Nafusa / Foto: Omar Havana

Hace tan solo unos días, Luis Moreno-Ocampo, fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional, ha ordenado el arresto de Gaddafi, mientras los rebeldes se aproximan cada día más hacia Trípoli, y la OTAN intensifica sus bombardeos en la capital de Libia, razones que llevan a muchos refugiados a soñar con un final cercano a la guerra que destruye su país, quizás nadie pueda responder a la pregunta de cuándo terminará este horror, pero mientras a millones de seres humanos libios se les ha robado su libertad, ellos siguen siendo los propietarios de sus sueños, algo que ni la peor de las guerras les puede arrebatar, “nunca podremos tener una respuesta directa acerca del final de esta Guerra, incluso si se le preguntara al hombre más poderoso de este planeta, Barack Obama, pero pienso que estamos cerca del final de todo. Ahora Gaddafi está acorralado, no puede huir del país, ya que Ocampo está detrás de él. Los más cercanos a él, están pensando huir de su lado, ahora no pueden poner sus vidas en las manos de un criminal, todos quieren escapar. Desde el principio los rebeldes están luchando por una causa, por dignidad, por libertad, por democracia, sin embargo las fuerzas de Gaddafi solo luchan por dinero, y ahora ya casi no les queda, y si luchas por dinero al final pierdes la paciencia, ya que solo sueñan con gastar ese dinero. Nosotros no perderemos la esperanza nunca, nosotros luchamos por algo más allá de la vida, nosotros luchamos por nuestra libertad, afirma Fathi, “ya no hay marcha atrás para Gaddafi, ojalá lo arresten, es un criminal. No me importa que lo maten o lo detengan, queremos acabar esta guerra ya, pero sí me gustaría saber cómo ha conseguido manipular a la gente, él ha utilizado drogas, lavados de cerebro, hemos visto videos de sus soldados donde no parecen personas estables o normales, está claro que están bajo los efectos de las drogas, y me gustaría saber cómo Gaddafi ha conseguido eso”.

Rebeldes libios en las montañas de Nafusa / Foto: Omar Havana

La entrevista con este ser humano llega a su fin, debe regresar al club de deportes donde le espera una leyenda del fútbol libio, Fawzi al Issawi, ambos han conseguido organizar el primer campeonato de fútbol para los niños libios refugiados en la ciudad de Tataouine, no sin antes expresar su profundo agradecimiento hacia el pueblo tunecino, “me gustaría que las familias tunecinas tuvieran la recompensa que merecen, lo que han hecho es histórico, deberíamos traducir esto en algo que les ayudara de verdad, no basta con un gracias y adiós, sino continuar con la lucha para que ellos también alcancen la democracia y no dejarlos aparte una vez que todo esto acabe”.

Fawzi al Issawi, refugiado y mejor jugador de fútbol de la historia de Libia

Corría los años setenta cuando un niño llamado Fawzi comenzó a dar patadas a un balón, tenía nueve años y como cualquier crío de esa edad soñaba día y noche con convertirse un día en futbolista profesional.  1974 marcó su debut como futbolista profesional, allí entrenado por un serbio Fawzi fue adquiriendo las cualidades que lo han convertido en el mejor jugador de fútbol de la historia de Libia. En 1977, sería convocado por primera vez para formar parte del equipo nacional de su país, Libia.

Recuerda con cariño, los amistosos jugados contra el Sevilla y el Cádiz, ambos con victorias españolas. Sonríe mientras nos cuenta como vivió como un espectador más el Mundial de 1982 en España, como allí descubrió al que según él ha sido el mejor jugador de todos los tiempo, el brasileño Zico. Ese mismo año, fue elegido mejor jugador de la Copa de África, donde su equipo, la selección nacional de Libia, llegó a la final que perdió 7-6 en la tanda de penaltis contra una Ghana donde despuntaba una estrella llamada Abedi Pelé.

Fawzi Al Issawi posa con una camiseta de Fernando Llorente donada por el Athletic de Bilbao / Foto: Omar Havana

Con su equipo nacional estuvo a punto de jugar un Mundial, el de México 1986, quedando fuera en el último partido de clasificación contra la Marruecos de Badou Zaki. Tres años después dejaría el que ha sido el equipo de su vida, la selección nacional de Libia. Han pasado 22 años desde entonces, y el que ha sido el mejor de los jugadores libios de la historia hoy conviven en la ciudad tunecina de Tataouine como un refugiado más de una guerra que está destruyendo su país.

Hace tan solo unos días, la selección nacional de Libia daba su apoyo a los rebeldes libios, “ellos son un símbolo para la juventud de Libia, hace unos día visitaron la población de Nalut, situada en las montañas de Nafusa, lo que ha ayudado a subir la moral de los luchadores de la libertad libios, no solo en Nafusa sino en el país entero”, afirma Fawzi.

“En la época de Gaddafi, cualquier deportista importante siempre estaba a la sombra del régimen, nadie podía destacar, aquellos famosos eran silenciados por el dictador. Ahora, es la oportunidad perfecta para que muchos de ellos vuelvan, para que renueven el deporte libio, para que mejoren el futuro de un país que ama el fútbol. Tenemos el ejemplo de la selección nacional, ellos llevan planeando dar el apoyo a los rebeldes desde hace mucho tiempo, la revolución pertenece a todo el mundo, y queremos mostrar que somos también parte de esta causa”, confiesa Al Issawi.

Mañana empezará un torneo de fútbol en la ciudad de Tataouine, allí los niños refugiados competirán durante dos días en los campos del centro cultural de la ciudad por un trofeo que supondrá el comienzo de muchos sueños, niños que quizás algún día ocupen el lugar que hasta ahora ha estado reservado a Fawzi, “con este torneo solo pretendemos traer felicidad a los niños, seguiremos jugando campeonatos aquí, pero soñamos con uno más grande, uno en el que jueguen todos los niños de mi país, un torneo que celebraremos en Libia el día que Gaddafi nos deje vivir en libertad”, se despide el que fue un día llamado “diamante negro”, Fawzi al Issawi, el mejor jugador de fútbol de todos los tiempos en Libia, el refugiado al que todos los niños libios se quieren parecer.

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